Fuentes judiciales informaron a la agencia Télam que el detenido fue sometido en la mañana de este domingo a una audiencia imputativa ante la magistrada penal Trinidad Ciavero, en los tribunales rosarinos, donde también estuvo presente la fiscal Alejandra Raigal.
El acusado se negó a declarar y se le dictó la prisión preventiva por ocho casos de robo, privación ilegal de la libertad y abuso sexual contra las mujeres que fueron atacadas en distintos puntos de la ciudad de Rosario. la funcionaria judicial remarcó que la madre de una de las vÃctimas atendió a Barreto cuando volvió al negocio a ofrecerle "un servicio de seguridad". "Ella (por la mamá de la joven) le pidió un currÃculum o un número de teléfono que él no le dio, pero lo acompañó hasta la puerta y pudo anotar los tres números de la patente de la moto, que finalmente pudo ser completado e identificada por la PolicÃa de Investigaciones (PDI) y por Inteligencia Criminal, en base al rastreo de imágenes de cámaras y domos de la Municipalidad y de otros comercios", indicó.
En este sentido, agregó: "Con las denuncias, las entrevistas con las vÃctimas y las filmaciones pudimos identificar al acusado, quien se movilizaba en una moto negra con una caja de PVC blanca y tenÃa un casco negro con una calcomanÃa en la parte de la nuca que habÃa sido identificada por algunas de las mujeres atacadas".
Tras la recolección de pruebas, Barreto fue detenido el jueves a la noche en su trabajo, una pizzerÃa situada en Zeballos al 2000, de Rosario. Mientras tanto, las autoridades realizaron tres allanamientos. Dos de esos procedimientos se concretaron en la casao del acusado y en el de su abuela, y allà secuestraron una moto negra dominio 836JMT, un casco negro con la calcomanÃa blanca, ropa presuntamente utilizada en los ataques como una campera, un jogging y zapatillas, y celulares robados a las vÃctimas.
Por su parte, Barreto aceptó someterse a una extracción de sangre para ser cotejado su ADN con el de las muestras de plasma seminal colectadas por las escenas de los ataques sexuales. El detenido tiene el cabello corto y morocho, usa barba, mide 1,70 metros y presenta una llamativa cicatriz que le atraviesa en diagonal la mejilla izquierda, la cual fue clave para su reconocimiento por parte de las vÃctimas.
"Cuando pasó lo que pasó, vi solo una parte de la cicatriz, pero era muy grande, le cubre toda la cara, desde la boca hasta entre la ceja y la oreja; no tengo dudas que es esa persona", señaló una de las jóvenes atacadas que al momento del hecho trabajaba en una veterinaria.