Dos individuos jóvenes, a cara descubierta, irrumpieron en un almacén de Ruta 21 al 600 de la vecina localidad de Fighiera, maniataron a los propietarios y luego de una hora se dieron a la fuga llevándose mercaderÃas de poco valor, el dinero en efectivo que habÃa en la caja y los celulares de las vÃctimas.
José, uno de los damnificados, relató lo que le tocó vivir: "Llegaron dos jóvenes a cara descubierta, nos dijeron que era un asalto, cerraron las persianas y durante una hora me tuvieron en el piso y a mi hija la encapucharon y ataron. Me gatillaron dos veces y no salieron los disparos. Buscaban una caja fuerte, algo que no tenemos, vivimos al dÃa".
La esposa, Alejandra, retirada de la fuerza policial recientemente, hizo notar su enojo: "Estoy orgullosa de haber pertenecido a la fuerza porque en muchas ocasiones pudimos trabajar bien, incluso uno de los robos que sufrimos en el local lo esclarecimos gracias al gran trabajo que hicimos, pero en estos tiempos con poco personal, no se puede hacer mucho. Mandan a hacer controles policiales que no tienen sentido y no se trabaja rn la prevención de los delitos. En el segundo robo lo hice con nombre y apellido y nadie me citó nunca. Hay una gran cantidad de fiscales investigados y nadie hace nada. Acá hacen controles que no sirven".

