El individuo llegó al lugar muy tranquilo, tomó la moto como si fuera suya, la caminó unos pasos y por arte de magia la puso en marcha y huyó perpetrando el hecho.
Lo cierto es que el dueño Bernardo Cholo Fontana salió a la vereda y vio como el ladrón doblaba en la esquina de calles 1º de Mayo y Gral. López.
Las cámaras tomaron todo el suceso.
