Tremenda sorpresa se llevó el dueño de un Ford Fiesta que estaba estacionado sobre calle Juárez Célman casi Cardozo de nuestra ciudad. Amigos de lo ajeno se habÃan alzado con las cuatro ruedas de su automóvil y lo habÃan dejado sobre ladrillos. Seguramente fueron más de uno, los individuos que realizaron el "trabajo", amparados en la quietud de la noche.
El propietario iba a cumplimentar los trámites de rigor para realizar la denuncia correspondiente ante la sede policial.


