El sábado 19 de este mes, un chico de 11 años jugaba un "picadito" de fútbol con un chico de su edad y que practica el mismo deporte náutico que él. En un momento surge una discusión entre ellos y uno de los chicos corre hacia su madre, que, por defender la postura de su hijo insulta al jovencito de una manera tal que llamó la atención de los presentes y hasta del propio Presidente del club, Mario Díaz. La tía del joven agredido envió una carta al club contando lo sucedido y en reunión de Comisión Directiva, la señora terminó suspendida por tres meses.
El mismo Presidente habló con Arroyo al Día y contó el suceso y la sanción: "Nadie puede contarme nada ya que vi todo. Nunca habíamos pasado por algo así en el club. La señora reaccionó de una manera tal que nos quedamos todos fríos y hasta yo mismo no pude reaccionar. Los hechos se sucedieron como lo explica loa nota que envió la tía del chico. Yo lo expuse en reunión de comisión y se dispuso la suspensión de tres meses para la mamá, socia desde hace unos tres años".
"Vi en ella mucha violencia verbal, una situación fea para todos"
Díaz continuó diciendo: "Yo noté mucha violencia verbal, sacada, muy nerviosa, histérica. Nos quedamos todos perplejos. Después la llevó su pareja y todo se calmó. Llevé el tema a consideración de la comisión y yo mismo pedí una sanción ejemplificadora. La tía del nene también estuvo en la reunión y preguntó qué íbamos a hacer. La recibimos y le pedí disculpas personalmente porque estaba allí y no reaccioné. Quizás si me metía podía hacer que se enojara más".
"Pedí personalmente una sanción ejemplificadora"
También contó lo posterior: "Lo mastiqué el domingo, lo hablé con mi familia y cuando lo hablamos en comisión no había alternativa, ya que todo el mundo repudió la situación. La sanción es por tres meses, que es lo que se puede dar en este tipo de casos. Miramos sus antecedentes y nunca había tenido ningún problema. La mujer en ningún momento se acercó a pedir disculpas, a explicar lo sucedido. No era para una carta de advertencia, es mucho más grave. Había que hacerle saber a la gente lo que habíamos decidido. Era sólo una pelea de chicos que terminó con una violencia verbal que no esperábamos".
