Uno de los problemas sin solución en la ciudad, junto con las golondrinas que vienen cada año y los loros y cotorras que se hicieron plaga en los eucaliptus cercanos a las vías del ferrocarril, se encuentran las palomas de la Galería San Jorge, en la calle San Martín al 400 y como se complica cada vez más, quienes tienen negocios y padecen a estos animalitos, que no son muy limpitos que digamos, tratan por todos los medios de ahuyentarlos.
En este caso, no contrataron a un hincha de San Lorenzo (en la jerga futbolera son "Los Cuervos"), sino que, en una conocida gestoría, que funciona en la galería, colocaron sobre una mesa un cuervo de madera, muy semejante al pájaro real a modo de imagen para que las palomas desistan de permanecer en el lugar.
Si el ingenio da resultados, lo sabremos en el futuro y les contaremos cómo le fue al cuervo en su cometido.




