Lucas CrespÃn, vecino de la localidad, finalizó su jornada laboral en su gimnasio aproximadamente a las 22 hs. Al cerrar el local y disponerse para regresar a su casa observó que la bicicleta en la cual se trasladaba no se encontraba.
En primera instancia pensó que se trataba de una broma que le habÃan jugado sus alumnos. No obstante, al verificar las cámaras de seguridad que presenta el gimnasio, pudo constatar que efectivamente se trataba de un robo por parte de un joven que pasaba caminando por el lugar.
Como bien expresaba Lucas: "Rápidamente fui a la ComisarÃa a hacer la denuncia, me tomaron los datos y lo publiqué en Facebook. Luego me contaron que en el barrio Doña Pepa, en Humberto 1º y Lisandro de La Torre estaban vendiendo mi bicicleta a $1500. Me pasaron unos nombres de quiénes eran los chicos y fui nuevamente a la ComisarÃa y me ampliaron
la denuncia. Sin embargo, me dijeron que no podÃan hacer nada hasta recibir una orden de allanamiento por parte del Juzgado. Me dijeron que vaya yo con un auto y que cuando los vea llame a la policÃa porque si iban ellos se iban a escapar al ver al patrullero. Me mandaron a mà a hacer el trabajo que deberÃan hacer ellos y la bicicleta no pude recuperarla."
