Julio y su esposa, los damnificados, se encontraban almorzando cuando su hijo registró que una parte de la casa se estaba prendiendo fuego. Al parecer, una olla en la cocina se habÃa incendiado y el humo y las llamas iban en aumento.
El dueño del domicilio argumentó que estuvo combatiendo el fuego con un matafuegos y algunos trapos e incluso recibió algunas quemaduras de aceite. No obstante, los Bomberos Voluntarios no se acercaron para proporcionarles ayuda alguna. Aparentemente, se habrÃan comunicado con el cuartel en tres oportunidades y la mujer les habrÃa indicado la dirección de la casa pero los Bomberos no aparecieron.
Como bien expresaba Julio: "No tuvieron la voluntad de llegarse; dejan bastante que desear. Hoy me tocó a mà y no me cumplieron."




