Desde el 2011, la empresa Latin Bio, dedicada a la producción de biodiesel, había tributado de manera errónea y en sus facultades, la municipalidad realiza una fiscalización sobre la misma y arroja el resultado de que los montos no eran los que correspondían y en otros casos no tributaba. La Dra. Laboratello fue la encargada de la fiscalización y ya ingresaron a las arcas de la municipalidad un monto aproximado a los $4.000.000 y el día martes estarán acreditándose el monto de los intereses, que sumarían $1.000.000 más.
Latin Bio, que funciona en el predio donde también funciona Cremer, está ubicada en la calle San Martín al 1600 y tiene sus oficinas en Capital Federal. No sería la única que se encuentra en esa situación, sino que habría otras más que no estarían haciendo los aportes tributarios como corresponde y sobre las cuales se estaría fiscalizando también.



