El final del día del estudiante entregó una escena que era esperable y que no deja de ser consuetudinaria: jóvenes que provocan disturbios luego de un día agitado.
Todo empezó cerca de las 3 AM de este sábado cuando una treintena de chicos se encontraban en la vereda de la biblioteca y también en frente en los bancos de la Plaza 9 de Julio donde uno de ellos arrojó una lata de cerveza sobre la humanidad de una inspectora de Tránsito. G.U.M. y Comando convergieron en el lugar para persuadir a los exaltados jóvenes pero no tuvieron éxito, por el contrario, los exasperaron un poco más y hasta volvieron a arrojar algún proyectil hacia éstos últimos. La acción de los empleados persuadió a los presentes luego de que comenzaron a anotar los dominios de los vehículos estacionados en el lugar. Luego de esto siguieron en la Plaza 9 de Julio y se podía observar, en horas de la mañana, el estado desastroso en el que la habían dejado, donde quedaron cajas de vino, botellas de vidrios rotas y un desorden generalizado.
