Todo comenzó en 1902 por una propuesta de Salvador Debenedetti, presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de FilosofÃa y Letras, quien por entonces tenÃa 18 años y luego terminó siendo un reconocido arqueólogo. Debenedetti propuso que se festejara para homenajear a Domingo Faustino Sarmiento.
La elección del dÃa tuvo que ver con que el 21 de septiembre de 1888 llegaron a Buenos Aires, desde Asunción (Paraguay), los restos de Sarmiento, el Padre del Aula.
El inicio de la primavera tiene sus orÃgenes en esta cultura europea, la mitologÃa explica los fenómenos climáticos involucrando a dos Diosas Griegas; la leyenda de Homero dice que Démeter, Diosa de la naturaleza y esposa de Zeus, tuvo una hija llamada Perséfone. Hades, Dios de las tinieblas, sucumbió a los encantos de esta última y no pasó mucho tiempo hasta que se la llevó con él a su mundo subterráneo.
Démeter decide abandonar el Olimpo y sus obligaciones para buscar a su hija, lo que tuvo una consecuencia muy grande sobre la tierra, la misma se volvió frÃa y desolada.
Zeus no estaba indiferente a la angustia de su mujer, al ver la tristeza de su mujer que no podÃa recuperar a su hija decide hacer un pacto con Hades; el mismo decÃa que Perséfone pasarÃa la mitad del año con su esposo y la otra mitad con su madre.
La leyenda cuenta que tanto el verano como la primavera surgen a partir de la alegrÃa que tiene Démeter de reencontrarse con su hija. Esta es una de las explicaciones abstractas del dÃa de la primavera y su correspondiente celebración; los agnósticos seguirán pensando seguramente que las estaciones del año se caracterizan por un simple fenómeno climático, mientras que los más soñadores conservarán esta historia.
La humanidad adoptó el dÃa de la primavera como una oportunidad de cambio, de encontrar la felicidad; para muchas personas, cada 21 de Septiembre el mundo florece, la gente se vuelve menos distante, y se sienten aires de esperanza.Otro de los cambios que suelen darse a partir de esta fecha tan especial, son los hormonales, y no nos referimos sólo a los hombres, sino también a las mujeres. Ambos empiezan a tener la necesidad de relacionarse más Ãntimamente de lo habitual, por eso se dice que esta estación es una "estación hormonal".
En este perÃodo también brotan las ideas y las revoluciones, por ejemplo, durante la Primavera de Praga, en Abril de 1968, centenares de estudiantes y trabajadores hicieron que el Comité Central del Partido Comunista Checo aprobara un programa de acción social.
