Una situación de violencia callejera tuvo que soportar un empleado de la Dirección de Tránsito, que tras este hecho y varios que le han sucedido, está evaluando la posibilidad de pedir a sus superiores cambiar de trabajo. El empleado detalló la situación vivida: "Me encontraba trabajando con mi compañera fuera de Pasacalle y un grupo de unos 10 o 12 jóvenes comienzan a insultarnos. No les contesté, hice oídos sordos, ya que tenemos que prestarle a atención al tránsito. En un momento mi compañera me advierte de una botella que arrojaron y que casi me impacta. Los miré y unos 10 o 15 minutos después volvieron a arrojarnos otra. Me fui del lugar. Había dos policías pero no mucha más gente. Al verme desbordado me dan una mano. Se tranquilizan un poco pero divisan, cerca de las 7 de la mañana, mi moto, que estaba cerca de un carrito que tengo con un compañero y me la dan vuelta, la tiran, rompiéndoles las cachas de los costados. Fueron los mismos, ya que conocía a algunos de ellos. Mi superior me indicó que fuera a hacer la denuncia".
A raíz de este episodio y de otros que se fueron sucediendo, tanto él, como varios de sus compañeros están pensando y ya se lo hicieron saber a sus superiores, pedir el traslado y dejar de trabajar en esta repartición. Al respecto dijo: "No damos más, no podemos seguir aguantando este tipo de situaciones. Dejaron de ser aisladas, nos agreden de todos lados y aunque hagamos las denuncias, siguen sucediendo. En menos de 24 horas ya hicimos tres denuncias. Me pongo una mano en el corazón y quiero irme de Tránsito. Tengo una familia, pasé por muchas cosas. El Intendente, el Secretario de Gobierno no están como nosotros en la calle y expuestos. Al lugar donde voy y van nuestros compañeros nos insultas. Nos sentimos inseguros también".
El empleado resaltó que son varios los compañeros que quieren seguir sus pasos y dejar de pertenecer a esa repartición municipal. Intentarán mantener una reunión con Rodolfo Barducci y que le llegue a los oídos del Intendente para tomar alguna determinación.



