Como bien expresaba una reconocida trabajadora en el rubro de los calzados de nuestra ciudad: "Estamos peleándola mucho para no dejar a la gente sin trabajo y es muy difÃcil porque estamos atravesando una situación muy mala; todo se rige por el dólar y el zapato va a precio dólar. En la empresa donde trabajo tenemos entre 12 y 14 empleados pero fuera de la fábrica hay muchos más trabajadores que son independientes pero vinculados a la firma."
Y añadió: "Se vio afectada la producción, mermó mucho la venta y están rechazando pedidos; antes tenÃamos una producción de entre 180 y 200 pares por dÃa mientras que hoy estamos haciendo entre 100 y 110 pares pero quedan en stock ya que se frenaron los pedidos. Con el precio del dólar no podemos estar comprando cuero y tampoco se pueden comprar bases porque las fábricas no están produciendo. Además, todos los quÃmicos que usamos tienen un 50% de aumento."
AnalÃa, quien hace aproximadamente 20 años que trabaja de este oficio, indicó: "Las expectativas para el año son complicadas; estamos en una incertidumbre total ya que no sabemos para dónde va esto. Somos conscientes que entre la canasta alimenticia y comprar un zapato, la gente opta por seguir comiendo. Por el momento no hemos recibido respaldo del gobierno municipal ni tampoco se han acercado a ver la situación. No esperamos peras del olmo. Además pagamos alquiler. De luz, por ejemplo, venÃamos pagando $12.000 en dos cuotas mientras que últimamente nos llegaron facturas de $36.000. ¿Cómo volcás ese incremento en un zapato?."

