Los empleados de Síntesis Química, empresa dedicada a la fabricación de agroquímicos y que está instalada en la vecina localidad de Fighiera, se encuentran en una situación desesperante. Las muchas reuniones con los representantes de los dueños de la fábrica no arrojaron luz sobre varios temas que por estos momentos acucian a los trabajadores.
Rubén Caroselli, delegado del gremio de los Químicos con sede en Rosario, donde están afiliados los empleados manifestó, luego de una asamblea que: "La situación es muy difícil. La capacidad negociadora que teníamos como sindicato se nos complica ya que la gente no aguanta más. Teníamos acuerdos firmados, que tenían que haber cumplido con un pago el viernes pasado y mañana sería el otro, pero no cumplieron y creemos no cumplirán tampoco. La voluntad de trabajar la tienen los empleados pero la empresa tiene que mostrar indicios de algo. No hay producción en estos momentos y nos llama mucho la atención. Además supimos que un empleado, del cual desconocemos la jerarquía que ostenta, estaba retirando del predio algunos materiales que no son insumos, maquinarias ni materia prima, algo que seguramente denunciaremos para deslindar responsabilidades. Seguiremos esperando pero ya denunciamos ante el Ministerio de Trabajo el no cumplimiento de lo pactado para que ellos determinen los pasos a seguir. Son 39 afiliados al sindicato los que estamos tratando de defender. También hay que señalar que los dueños anteriores dejaron a la empresa en muy mal estado".
Arroyo al Día pudo recoger el testimonio de uno de los empleados que contó lo que le adeuda aproximadamente la empresa: "Hace más o menos 45 días, cansados de tantas idas y vueltas tratamos de llegar a un arreglo económico, ya que si no cumplían con las obligaciones mientras producían, menos iban a hacerlo sin producir. Lo adeudado hasta ese momento eran 5 quincenas, los dos aguinaldos, las vacaciones de febrero, el reajuste paritario desde mayo y el premio por única vez de 10 mil pesos, no nos pagaban los aportes jubilatorios ni la cuota de la obra social, que pagábamos de nuestros bolsillos para seguir con la cobertura. Hace tres meses que no nos dan un recibo y en ellos aparecían descontadas. Se llegó a acordar que iban a pagarnos la deuda, que oscilaba entre los 70 y 100 mil pesos a cada uno, en cuotas de 5 mil mensuales cada una. Aún sabiendo que perdíamos mucho, ya que estarían unos dos años para pagarnos todo, aceptamos. Además nos pagarían la mitad del sueldo por ir a trabajar alternadamente entre todos los empleados para producir, cosa que tampoco se cumplió, ya que adujeron no tener dinero para las materias primas".
En definitiva, la deuda consolidada no se está pagando como se acordó y las quincenas, que debían depositar en tiempo y forma tampoco llegaron a las cuentas de los empleados.
En estos momentos, la fábrica ni siquiera tiene guardia permanente, sólo nocturna y los empleados temen un posible vaciamiento. Se especuló con la posibilidad de hacerse cargo de la empresa pero no cuentan con los recursos suficientes para ponerla en marcha otra vez. Sin dudas un panorama desalentador, más ante la crisis que hoy afecta al país.
