Ante una gran cantidad de fieles, se celebró la misa conmemorando el dÃa de la "Asunción de la Virgen MarÃa". Quien está a cargo de la Arquidiócesis rosarina fue quien le habló a los presentes haciendo un racconto de los hechos que dieron lugar a esta festividad y por lo cual se lo considera el dÃa de la ciudad. En su homilÃa, MartÃn reseñó de esta manera la vidad de MarÃa, la madre de Jesús: "Cuando nos ponemos a ver lo que hizo y hace Dios por nosotros, no podemos más que unirnos al canto de alabanza de la Virgen y cantar la misericordia y la grandeza de Dios. Contemplamos la obra más maravillosa, la obra en una humilde chica de Palestina en un lugar donde para Roma, Nazareth, no existÃa. ¿Quién podÃa salir de allÃ? De un lugar marginal. Dios puso su mirada en MarÃa desde toda la eternidad, desde siempre para que sea la madre del hijo de Dios. Desde su misma concepción fue preservada para que sea la que pusiera en el mundo al Salvador. Fue luego la que lo crió, que vivió muchos tropiezos para educarlo y que lo siguió en todo su ministerio y que estuvo al pie de la cruz cuando fue crucificado. Esta fiesta nos llena de esperanza, la de saber que ella nos estará esperando siempre que no nos apartemos del camino de la salvación. Ella es modelo de cómo alcanzar el Cielo. El claro ejemplo es el de que al enterarse que va a traer a Jesús al mundo, sin demora, parte hacia la casa de su prima Isabel, para ayudarla. Llevaba a su hijo y fue a dar ayuda, algo que nosotros debemos imitar. Nosotros recibimos a Cristo en el bautismo, ahora todos debemos ser misioneros para llevar el nombre de Él a todos lados. MarÃa ante una necesidad, corre a dar una mano, algo que debemos hacer nosotros. Sin caridad no se alcanza el Cielo".
MartÃn estuvo acompañado por el Padre Pedro Pergañeda, el vicario David Rogani de la Parroquia La Asunción y el Párroco de la Iglesia San José de General Lagos Juan José Capitanelli. Se realizó en las mismas puertas de la iglesia. Asistieron autoridades y vecinos de la ciudad y alrededores.



