El gobierno nacional anunciará esta semana un nuevo incremento de las tarifas de electricidad de las empresas Edenor y Edesur -que operan en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires-, en las tarifas del gas y en el precio de las naftas. Pero la suba de la luz también impactará en el interior.
El nuevo cuadro tarifario para las empresas de distribución eléctrica es consecuencia de una nueva reducción de subsidios por parte del gobierno de Cambiemos, en el marco del ajuste fiscal que impulsa la administración de Mauricio Macri en sintonÃa con el acuerdo con el FMI.
Los cuadros tarifarios vigentes para la distribución eléctrica caducaron anoche y el Ministerio de EnergÃa, que conduce Javier Iguacel, ya tiene lista la autorización para que las empresas puedan aumentar sus tarifas.
El nuevo ministro de EnergÃa, que reemplazó a Juan José Aranguren, habÃa anticipado que el incremento podrÃa ubicarse entre 25% y el 30%, pero desde el gobierno aún no confirmaron el porcentaje.
El nuevo aumento no sólo impactará en el bolsillo de los porteños y los bonaerenses, sino que la variación del precio de la electricidad dependerá de la zona y del tipo de servicio.
En el caso de Santa Fe, la EPE no tenÃa previsto un nuevo aumento para 2018, aunque esa decisión está sujeta a que no haya modificaciones en el precio mayorista que dispone la empresa generadora Cammesa. "No tenemos intención de acomodar la tarifa antes de fin de año, pero habrá que ver", sostuvo la semana pasada el presidente de la EPE, Maximiliano Neri.
El ministro Iguacel habÃa anticipado que para Capital Federal y el Gran Buenos Aires, que aún tienen un mayor volumen de subsidios que el resto del paÃs, el aumento de la electricidad serÃa de entre el 25% y el 30%. Y diferenció: "Si los gobernadores se ponen las pilas y aumentan el precio de la distribución por inflación, en algunos casos el incremento de las tarifas deberÃa ser menor al 15%", en referencia a la situación de Santa Fe y Córdoba.
La secretaria de EnergÃa de la provincia, Verónica Geese, habÃa dicho -ante el primer anuncio de Iguacel- que "Santa Fe tiene una postura: no vemos un ambiente para que este año haya otro aumento del precio mayorista de la energÃa". Pero la funcionaria aclaró: "Si la Nación aumenta, a la provincia se le complica".
Para avanzar en la reducción del déficit fiscal comprometida con el FMI, el gobierno nacional prevé ahora quitar más los subsidios -una polÃtica iniciada en 2016 por Aranguren-, lo que determinará un nuevo aumento en las facturas que pagan los usuarios.
Iguacel también autorizó un incremento de combustibles del 4% al 5% para la nafta súper y de hasta el 7% para las premium. El valor del gasoil acompañará esos porcentajes, aunque no se descarta que el aumento sea mayor.
En el caso del gas, el aumento de las tarifas será diferente en cada provincia, de acuerdo con el esquema de prestación de servicios. Según el ministro de EnergÃa de la Nación, el gas subirá un 25% en boca de pozo. En la caso de Santa Fe, resta conocer cuánto de ese aumento absorberá la prestadora Litoral Gas y cuánto trasladará a tarifas.
En los primeros cinco meses de 2018, el Estado nacional disminuyó en casi un 30% los subsidios a los servicios respecto de 2017, según informó la Asociación Argentina de Presupuesto. En el segundo semestre se repetirá la medida, aunque moderada por el eventual impacto que tendrá en la inflación
Por "El Ciudadano Web"