Debía revertir un 2 a 1 en contra y aún, cuando recuperó a algunos de sus jugadores titulares e importantes, no pudo ante la superioridad de un Porvenir Talleres que venía de derrotar al equipo de nuestra ciudad jugando mejor. De todos modos Talleres no tiene que ver el medio vaso vacío, sino concentrarse en que dentro de quince días va a empezar otro desafío que puede terminar por llenar el vaso. El “Monstruo” consiguió la primera ventaja cuando el que hacía mejor las cosas era el equipo de nuestra ciudad, se quedó sin Ramírez, expulsado cerca del final del primer período y todo se le hizo cuesta arriba. Ante un gran plantel como el de Fernando Stagnari, muy poco pudieron hacer los dirigidos por Diego Pavoni, que en su primera excursión como D.T. ya se posicionó en las semifinales de un torneo. El 5 a 0 final echó por tierra las ilusiones del “Gato” pero no le hará bajar los brazos de cara al futuro.