El robo de cuatro motos que permanecían secuestradas frente a la comisaría 14ª (barrio Belgrano) puso bajo la lupa el accionar de al menos tres policías por posible connivencia en la desaparición de los rodados, que se suman a otros dos que fueron sustraídos en septiembre en la misma seccional.
La fiscal Karina Bartocci, de la Unidad de Violencia y Corrupción Institucional, confirmó este miércoles que el nuevo hecho se denunció el último fin de semana y que junto a la división Asuntos Internos de las fuerzas investiga si hubo responsabilidad directa del comisario, el sumariante o el oficial de guardia de dicha dependencia.
“No descartamos que –los vehículos– hayan desaparecido con alguna connivencia del personal, en principio estos tres por las funciones que tienen”, precisó Bartocci.
En ese caso, además del incumplimiento del deber de funcionario público, los uniformados sospechados podrían ser imputados por delitos más graves, vinculados directamente al robo.
Según indicó la fiscal, las cuatro motos faltantes habían sido ubicadas frente a la comisaría, de Marcos Paz 6650, contra el paredón de una fábrica. “Algunas estaban con cadenas y otras no”, señaló.
La comisaría 14ª y en la vereda de enfrente, las motos.
Bartocci confirmó también que sobre la misma seccional policial ya existía otra denuncia, de septiembre último, por un caso similar, cuando desaparecieron dos motos que estaban secuestradas en el mismo lugar.
Ya desde entonces se dio intervención a Asuntos Internos y “se exhortó a la comisaría a que pusieran las motos con cadenas, o bien resguardo en depósito judicial”, agregó la funcionaria que encabeza la investigación, pero ahora se sumó este episodio de mayor gravedad.
La fiscal reconoció además que se investigan hechos similares con otras comisarías bajo la lupa.