"No llama la atención tratándose de las mismas personas que ocultaron abusos a menores en el Seminario Arquidiocesano de Paraná", remarcó el familiar de una ex interna, en referencia a los casos de abuso por lo que se encuentra procesado Justo José Ilarraz.
"A modo de sanción, la superiora impone enclaustramiento a pan y agua durante hasta dos días, se impide el contacto con la familia, reduciendo gradualmente los días y horarios de visitas y se priva a las monjas de atención médica elemental"Asimismo, la superiora "lee diarios, usa internet, usa telefonía celular y ve televisión en su dormitorio" y el obispo del lugar "tiene responsabilidad en lo que sucede dentro de la clausura, además de la Santa Sede que dista 12.000 kilómetros y que se vale de diócesis para tomar noticias de los hechos".