El animal no parece estar herido, según los cientÃficos de Mundo Marino, pero ya lleva más de veinticuatro horas varado, por lo que ayudarlo a volver mar adentro comienza a volverse crÃtico para su bienestar.
Ni la pleamar de la tarde de ayer ni la de esta mañana fueron lo suficientemente altas como para que el cetáceo pudiera volver a flotar por su cuenta, por lo que la Prefectura intentará hoy una maniobra audaz: remolcar a la ballena con un buque guardacosta que ya se encuentra en la zona.
Según los especialistas en el lugar, la ballena mide entre 12 y 14 metros, y pesa una 10 toneladas.
"Uno de sus coletazos, muy simpáticos para los turistas, puede ser riesgoso para el personal que está trabajando para ayudarla", explicó a TN el prefecto Fernando Balmaceda, a cargo del operativo.
La megaptera novaeangliae -o ballena jorobada- no suele acercarse tanto a la costa aunque, al desorientarse, puede acabar en lugares inusuales, como en este caso, a tres cuadras del Palacio Municipal de Mar del Tuyú. Otra de la misma especie, el año pasado, acabó nadando en pleno Puerto Madero porteño.