"Este sistema aporta transparencia en los operativos y también se ha comprobado en ciudades que utilizan mini cámaras que se reduce el uso de la fuerza en el personal policial, y aumenta el poder de persuasión y disuasión para resolver conflictos", explicó el edil Jorge Boasso, autor de la iniciativa.
El concejal entiende que los nuevos avances en tecnología pueden optimizar el funcionamiento de los procedimientos policiales y el proyecto explica que el material fílmico servirá luego como elemento probatorio en causas judiciales.
Actualmente en Cincinnati, New Orleans y Los Ángeles ya se utilizan mini cámaras incrustadas en los uniformes y presentan los videos filmados como prueba en la Justicia. Por otra parte, en las ciudades canadienses de Vancouver y Edmonton se estudia por estos días la posible aplicación de la medida.
En tanto, en Uruguay, funcionarios de la Dirección Nacional de Policía de Tránsito comenzaron a usar cámaras portátiles en sus uniformes a modo de prueba piloto durante seis meses.










