Una vivienda de barrio Galotto fue desvalijada por delincuentes en momentos en que el propietario se hallaba ausente, entre el cuantioso botÃn con el que se alzaron se cuentan 38 mil dólares y 17 mil pesos en efectivo. A la vez se llevaron electrodomésticos, herramientas, ropa y zapatillas, sumando un valor por el momento incalculable dado que la vÃctima, Luis "Chiva" Sosa, un jubilado metalúrgico, descubre a cada momento la faltante de algún objeto. Pese a ello las pérdidas superan holgadamente el medio millón de pesos ya que sólo el dinero efectivo (entre dólares y pesos) representa alrededor de 585 mil pesos.
Cabe destacar que la vÃctima además de su trabajo metalúrgico supo contar con ganado y colmenares que luego vendió, de allà los ahorros que tenÃa guardado en su casa y que le sustrajeron en este escruche. Luis Sosa se domicilia en Cernjak 1231, junto a una cancha de fútbol, es viudo y vive solo. El sábado salió a cenar y cuando regresó encontró las luces de la vivienda encendidas. "Estaba la ventana abierta, la puerta de la cocina abierta, forzada, y cuando me asomo, veo un desparramo total de cosas", relató a Grupo DEL SUR. "Fue una desazón, me habÃan sacado todo, no me dejaron nada: muebles con el televisor, equipo de música, microondas, no me dejaron nada, me robaron todo", remarcó indignado.
"Eso fue en el comedor, me revisaron cajones, me llevaron tenedores, de todo", insistió. En su relato agregó que la casa tiene dos dormitorios, al ingresar en el que tiene la cama matrimonial "me encuentro con el colchón pelado, lo del placard todo tirado; una vergüenza, un desastre lo que hicieron". Como es habitual en este tipo de robos los ladrones utilizan frazadas y sábanas para envolver los objetos y poder trasnportarlos. En el balance de lo robado se cuenta "un equipo de música que le habÃa regalado en un aniversario a mi señora, un Sony chiquito; y un equipo grande, Aiwa; el televisor, el microondas; la ropa de cama, tres pares de zapatillas prácticamente sin usar, me llevaron todo", expresó.
Hasta las guitarras
"En una pieza tenÃa vestimenta de gaucho que uso y la tenÃan lista para llevársela, envuelta en una sábana, en la última sábana que me quedaba. Se ve que en el momento en que llegué -supongo, porque no vi a nadie- estaban o tenÃan pensado volver a llevarse eso". No obstante, "me llevaron dos guitarras, un facón -que me duele en el alma-, una cabeza de caballo con todo un emprendado de alpaca". En tanto de un galpón los malvivientes le sustrajeron "agujereadora, amoladora, perforadora, atornilladora, una caladora y no se qué más porque miro y no me doy cuenta que otra herramienta me falta".
Pesos y dólares
Además de desvalijarle la casa "me llevaron plata, 17 mil pesos", de ese dinero 13 mil pertenecÃan a una cobranza que realiza para el Centro de Jubilados y Pensionados Metalúrgicos y 4 mil propios. Asimismo le sustrajeron "los ahorros de mi vida que eran 38 mil dólares que los tenÃa en un frasco de aceitunas, dentro de la alacena, en el rincón", lamentó. Pese al duro golpe sufrido, Sosa no se resigna y aseguró que "arrancaré de nuevo" y advirtió que "hay muy poca severidad de parte de las autoridades. Yo me juego la cabeza que cuando (los policÃas) fueron a mi casa, estaban sabiendo quiénes son y se los dije a ellos en la cara".
"Para mi fueron tres o cuatro personas, y en la entrada del garaje habÃa una colilla de cigarrillo y yo en mi vida fumé, o sea que alguno estaba de campana ahÃ", estimó Sosa y manifestó su convencimiento que varios de los jóvenes que se juntan en la cancha de fútbol a diario son quienes ingresaron a su casa. Refuerza esta hipótesis el hallazgo de una sábana y un rebenque en ese predio deportivo. "Fue lo único que encontré", admitió descorazonado. "Incluso en la cocina de mi casa me quedó un par de zapatillas, embarradas enteras, y una gorrita de ellos. Me hago la idea que se pusieron un par de zapatillas mias y me dejaron esas".