"No acepto que digan que hay ñoquis. No se justifican los despidos, es de una crueldad que nunca vi. La gente se desmaya en los pasillos cuando recibe las notificaciones. Es una elección irracional a quienes despiden, lo hacen con una capacidad de crear daño. Hay 250 personas que se quedaron sin trabajo", afirmó González en Radio 10.
En este sentido, dijo que no acepta "la infamia de que se le diga ´ñoqui´ al trabajador del Estado": "Se instala la idea de ñoqui y se hace más fácil que la gente crea que se despiden a los crápulas que no hacen nada. El Estado es un empleador y tiene que serlo en condiciones más eficaces".
"La biblioteca estaba paralizada y creció mucho. Poner a funcionar la biblioteca implica tener un personal más grande. Se podrá cuestionar si se emplearon muchos pero la biblioteca estaba paralizada. Tomamos una biblioteca con 300 personas y ahora hay mil pero creció la promoción de la cultura y la lectura", agregó.
Por último, reconoció que habÃa personas que no marcaban tarjeta pero dijo que eran un "minorÃa como en todas las grandes empresas que hacÃa trabajos domiciliarios, que preparaban exposiciones, viajes culturales". "Es abstracto la crÃtica sobre si habÃa tanto trabajadores, habÃa que ver qué hacÃan. Estoy orgulloso del trabajo en la biblioteca", concluyó.