Ocurrió en una casa en la localidad bonaerense de Rafael Castillo, partido de La Matanza. Según publica el blog Policiales Ahora, la mujer en cuestión y su novio tenÃan por costumbre guardar la pistola de ella dentro del horno por cuestiones de seguridad y avisarse mutuamente de esa acción cuando a alguno de ellos le tocaba salir de la vivienda.