Un grupo de padres de Labordeboy, la pequeña localidad ubicada a poco más de 100 kilómetros de Rosario, denunciaron ante el Ministerio Público de la Acusación de Melincué un terrible caso de abuso y desidia en el jardÃn de infantes al que asisten sus hijos. Los denunciantes hablaron de "juegos sexuales" entre los niños de 4 y 5 años ante la supuesta mirada negligente de los docentes a cargo. Los "juegos" ocurrÃan en el baño y patio de la institución. Los niños, según la denuncia, se tocaban entre sà debajo de la ropa de tal forma que muchos de ellos terminaron con lesiones en sus genitales. Otros padecieron serias sistitis por el pánico que tenÃan de ir al baño y por ende retenÃan la orina. La mayorÃa, sufre regresiones. Desde la institución, aseguraron los padres, no les dan respuestas.
"Todo empezó al principio del ciclo lectivo", contó Cecilia Scociero, una de las madres en diálogo con Radiópolis, el programa que conduce Roberto Caferra por Radio 2. Desde ese entonces, su hijo comenzó a tener comportamientos extraños, algunos sexuales y violentos, llamativos para su edad, pero cuando acudió a su maestra con la observación, minimizaron su preocupación.
Es lo que hicieron -aseguró- todos estos meses hasta que finalmente en octubre una de las madres, Gabriela Pensa, hizo la denuncia formal en la FiscalÃa de Melincué.
Allà dio cuenta del daño sufrido por su hija que padecÃa dermatitis en sus genitales y glúteos similares a los del pañal, solo que ella, de 4 años, ya no los usaba.
"Al principio pensé que era el papel higiénico", señaló Pensa en su denuncia, publicada por el sitio Seprin.com
Sin embargo, estas lesiones, sumadas a algunas actitudes de la nena, despertaron sus sospechas y, de a poco, le fue preguntando a su hija qué pasaba en el jardÃn. La niña le contó asà lo que un compañerito le hacÃa, en el baño, en el patio y detrás de un árbol.
Como única medida, la institución suspendió a una de las dos docentes a cargo de la gran sala de 4 y 5 años y el Ministerio de Educación sumó otra maestra de educación especial. Pensa y Scociero aseguraron, sin embargo, que los "juegos" continuaron y asà de los 24 niños que habÃan empezado ese año la salita de 4, sólo acuden seis.