La llegada al país del Papa León XIV a la Argentina movilizó a todas las autoridades de los lugares donde va a recorrer. En ese sentido se solicitó a los ciudadanos la posibilidad de ser voluntarios y uno de los vecinos de la ciudad, Cristian Mercuri, aprovechó la oportunidad y fue seleccionado para ser uno de ellos.
“Encontró una convocatoria abierta para voluntarios, completé la solicitud y pasó por un proceso que incluyó evaluación de antecedentes, capacitaciones y controles. Finalmente, mi postulación fue aprobada”, aseguró.
Cristian se anotó para colaborar en Buenos Aires y en Luján, sobre esto contó: “Todavía no tengo asignada una función específica; lo sabré al llegar al lugar. Este sábado viajo hacia allá, donde me van a entregar la identificación, indumentaria y tarjeta SUBE para trasladarme gratuitamente durante la misión”.
Por último, Mercuri dejó un mensaje para todos: “Creo que el ejemplo hay que llevarlo a lo más diario. Tenemos que aprender a ayudarnos en cada oportunidad que tengamos”.
“Tuve intenciones de consultar si había alguien más pero no lo hice”, sostuvo en relación a que viajará este sábado con un único deseo: “poder estar lo más cerca posible del Pontífice, a su lado, sirviendo. Mi mayor esperanza es que se me asigne ese lugar, aunque sabe que será el Episcopado quien defina cada función”.
Para él, esta experiencia va mucho más allá de una tarea: “es la oportunidad de vivir lo que se nos enseña desde siempre: el amor al prójimo y la disposición para ayudar. “Tenemos que poner en práctica la palabra ayudar. Ayudar es lo que motiva a que la gente esté unida. Lo que tenemos no es solamente para nosotros, sino es para todos”, aseguró.
Una reflexión profunda que nos invita a preguntarnos: ¿para qué estamos acá? Y la respuesta, sencilla y poderosa, es: para servir a los demás.
Seguramente vivirá momentos que no podrá capturar en fotos, pero que se guardarán para siempre en su corazón. Cuando todo pase, volveremos a encontrarnos para que nos cuente cómo fue esta experiencia inolvidable.