En el marco de los trabajos de prevención frente a las alertas meteorológicas y la presencia del fenómeno de El Niño, el secretario de Obras Públicas local, Cristian Rojas, repasó el estado de las obras hídricas en la ciudad, las tareas de limpieza ejecutadas y los desafíos estructurales que plantea el escurrimiento del agua ante lluvias de gran intensidad.
Respecto a arterias con complicaciones históricas, como la calle San Nicolás, el funcionario explicó que se trata de una cuenca natural hacia donde converge la pendiente de la zona. Sin embargo, remarcó las mejoras logradas tras los recientes trabajos de infraestructura: "En las últimas dos lluvias, después de que hicimos todo el trabajo de desagües, el agua drena en forma rápida. En la última tormenta casi no tuvimos agua acumulada de esa que solía quedar durante media hora o una hora. Esta vez corrió mucho más rápido gracias a las tareas en desagües y a la limpieza de alcantarillas".
Desafíos hídricos y el fenómeno de El Niño
Rojas enfatizó que el principal inconveniente que presenta El Niño no es el acumulado diario, sino la concentración de un gran caudal en lapsos muy breves de tiempo. "El problema es que caen 60, 70 u 80 milímetros en una hora. No hay obra hídrica en el mundo que pueda drenar todo ese volumen de agua al mismo tiempo que va cayendo. Por eso tratamos de hacer toda la prevención con la limpieza de los canales", indicó.
Al comparar la situación actual con emergencias pasadas, como las vividas durante el período 2015-2016, el secretario llevó tranquilidad a los vecinos sobre la capacidad de respuesta instalada: "Hoy estamos en condiciones de asumir mucho más de 70 milímetros en una hora con la limpieza que hemos hecho y la ampliación de algunos zanjones en la que seguimos trabajando. Igualmente, hoy tenemos el doble de caudal en el Savoca —en algunos lugares el triple—, por lo que todo ese estancamiento que tuvimos en 2015-2016 hoy no lo tendríamos".
Asimismo, resaltó una ventaja geográfica fundamental para la ciudad: "El arroyo tiene una salida bastante pronunciada antes de la cascada, lo que evita que el caudal del río nos impida la salida del agua, a diferencia de lo que ocurre en otras localidades".
Mantenimiento constante frente a la acumulación de residuos
En relación a la limpieza preventiva de los cursos de agua y alcantarillas, Rojas remarcó la continuidad con la que se llevan adelante estas tareas, enfrentando como principal obstáculo el arrojo de residuos por parte de la población: "Es un inconveniente más que nada con la basura, que vamos a limpiar constantemente todas las semanas. Justo hoy se fue a limpiar en 1° de Mayo y Baigorria, donde más tenemos residuos. Es una cuestión de mantenimiento diario que hacemos previo a cualquier alerta de lluvia y, en lo posible, una vez por semana. Respecto al zanjón, está totalmente abierto".
Un plan frente a la expansión urbana
El titular de Obras Públicas hizo un diagnóstico sobre cómo el desarrollo urbano de los últimos años modificó los reservorios naturales de la ciudad, especialmente en la zona sur. La aparición de nuevos loteos (como Francisco I y Arroyo Amanecer), la pavimentación de calles con cordón cuneta y el cambio de uso en antiguos campos productivos hicieron que el agua fluya directamente hacia los zanjones sin encontrar los retentores de antaño.
Frente a este escenario, el municipio no solo procedió a la ampliación de diversos zanjones, sino que encargó un relevamiento técnico integral. "Hoy estamos haciendo un estudio hídrico bastante grande en toda la cuenca sur. Estamos tomando niveles y datos para hacer un análisis mucho más profundo. Un agrimensor y un arquitecto de la municipalidad están tomando mediciones para saber cómo van a funcionar las modificaciones hechas y evaluar si necesitamos intervenir aún más sobre los zanjones", concluyó Rojas