Tras meses de trabajo, negociaciones y diálogo entre el municipio, el Concejo Deliberante y los desarrolladores locales, cinco emprendimientos inmobiliarios lograron un acuerdo histórico: se firmó el convenio de reservas fiscales, se concretó la compra de tierras y se depositó el dinero comprometido. Un paso fundamental que pone las bases para el crecimiento ordenado de la ciudad.
EL ACUERDO: DIÁLOGO PARA BENEFICIO DE TODOS
“El camino no fue sencillo: hubo divergencias entre quienes pedían tierra y quienes pedían dinero, pero finalmente se llegó a un punto de equilibrio. Los cinco desarrollos presentaron una propuesta conjunta que fue aceptada por el municipio y el Concejo Deliberante. Logramos un mix. Se firmó el convenio, se hizo la compra de la tierra y el depósito del dinero. Cada parte puso lo suyo y se llegó a un beneficio para todos”.
La clave fue sentarse a dialogar sin trabas, buscando soluciones en lugar de obstáculos. No se trata de beneficio económico solo para el Estado o solo para los desarrolladores: el objetivo es que el crecimiento de la ciudad sea bueno para todos, especialmente para las familias que algún día vivirán en esos lotes.
REGLAS CLARAS: LA BASE DE TODO
“Para los desarrolladores, lo más importante es saber a qué atenerse desde el primer día. La reserva fiscal no es un problema ni un obstáculo: es una regla que se conoce y se cumple. Si uno sabe que cuenta con una reserva fiscal, la planifica, se ordena, se organiza. Lo que desequilibra son los cambios de normativa sobre la marcha, obras que no estaban previstas y aparecen después”.
“Estos cinco emprendimientos pagan y regularizan antes de avanzar, no después. No esperan a terminar para ver qué pasa: construyen con responsabilidad desde el inicio. Esa previsibilidad permite planificar bien, sin sorpresas ni obstáculos de último momento”.
El convenio firmado es el cimiento, no el final. Ahora vienen los pasos que darán vida a los lotes:
- Etapa hídrica: aprobación de desagües, canales y drenaje
- Factibilidad de EPE: garantía de suministro eléctrico
- Cumplimiento de normativas provinciales y demás requisitos
“El cimiento está bien construido. A partir de acá seguimos con la parte hídrica, después la EPE y todo lo demás. Pero el acuerdo con la intendencia y el Concejo está cumplido en todo lo que exigían”.
Reconocen también las dificultades que suelen aparecer: cambios de leyes, objeciones provinciales, requisitos que se suman. Por eso valoran aún más haber logrado un acuerdo firme, con voluntad de ambas partes.
EL COLEGIO DE MARTILLEROS: GARANTÍA PARA TODA LA COMUNIDAD
Paralelamente, existe un marco normativo que da seguridad a cada operación: la ordenanza que exige que los profesionales estén inscritos en el Colegio de Martilleros. No es solo un trámite: es una garantía para quien compra, vende o alquila.
“Los matriculados estamos organizados y trabajamos de la misma manera, con la responsabilidad de pertenecer al Colegio”.
El Colegio funciona como respaldo real para toda la comunidad:
- Mediación gratuita antes de llegar a juicio
- Equipo de profesionales: abogados, sector de Ética Profesional
- Canal de denuncias y consultas abierto a todos
- Garantía ética y legal en cada operación
“Cualquier problema, la persona puede recurrir al Colegio. Interviene, media, da herramientas. Le da seguridad total al que compra, vende, es locador o inquilino”.
Incluso los propios desarrolladores derivan a sus clientes al Colegio cuando hay conflictos que no logran resolver: es un lugar neutral, donde todos son escuchados.
CRECIMIENTO CON ORDEN Y CONFIANZA
Lo que está ocurriendo en Arroyo Seco demuestra algo simple pero poderoso: cuando hay reglas claras, diálogo y respeto, la ciudad crece para todos. Los desarrolladores cumplen, el municipio recibe lo que le corresponde, el Colegio garantiza la ética profesional y, lo más importante, las familias que pronto vivirán ahí lo harán con la tranquilidad de saber que todo está en regla.
“No se trata de trabas ni de ventajas. Se trata de que todos ganemos: la ciudad, los que construyen y los que algún día serán vecinos”.
Con el convenio firmado, la mirada está puesta en lo que sigue: que los servicios lleguen pronto, que las calles se abran, que las casas se construyan. Y que cada paso que se dé, se dé con la misma responsabilidad y diálogo que hicieron posible este acuerdo