Los payasos Tito (Hugo Parisi) y Pelusa (Rubén González), junto a Gabyta (Gabriela Coronel) fueron declarados artistas distinguidos de Rosario por el concejo debido a su trayectoria y el aporte a la cultura popular.
El testimonio de uno de los protagonistas.
TITO Y PELUSA: LA ALEGRÍA QUE SANA, FRENTE A LA TELE QUE TRANSMITE ODIO
El reconocimiento a Tito y Pelusa no es solo un premio a una trayectoria de 40 años. Es también un homenaje a una forma de hacer televisión: sana, alegre, sin chismes ni peleas, que contrasta con gran parte de lo que se ve hoy en pantalla.
“Lo único sano que hay en la tele me dicen. Lo prendo y ya me da una sonrisa, todavía sin escuchar el chiste”.
Rubén "Pelusa" cuenta con emoción cómo la gente le agradece ese clima de bienestar que llega a las casas: la mamá haciendo sus tareas, el papá descansando, los chicos mirando. Una sonrisa antes de cualquier palabra, eso es lo que transmiten.
DOS FORMAS DE VER LA PANTALLA: ALEGRÍA O BRONCA
“Si ponés Tito y Pelusa, aunque lo pongas mudo, la imagen ya te da alegría. Si ponés otro programa, te transmite odio, bronca, fracaso, mala energía”, agregó González.
Hace una comparación clara: hay tele que enfrenta, chismea, pelea y hay tele que abraza, divierte, une. Y cada uno elige qué deja entrar a su casa.
ELEGIR LO QUE NOS HACE BIEN
“Tenemos que buscar las cosas que nos hacen bien: en la tele, en la vida, en las redes. Distinguir qué te hace bien y qué no. Conoce la verdad y te hará libre", repite Rubén.
EL SECRETO: DAR PARA RECIBIR
“Dar es lo más importante que tenemos. Porque al dar, recibís. Es natural, no está forzado. A veces somos egoístas por miedo a perder, pero perdemos por no dar. Esa generosidad de décadas, esa entrega sin esperar nada a cambio, es lo que la gente devuelve hoy con cariño. Y el apoyo de la prensa, de Claudio (por Arroyo Al Día) y de toda la gente que los acompañó, confirma que el camino del corazón da frutos que duran para siempre”.
UN PROGRAMA QUE ES FAMILIA, UN MENSAJE QUE ES VIDA
“Los chicos los amaban, los amaban. Viajando con el circo, armando nuestra propia empresa, siempre adelante. Ese esfuerzo vale la pena y hoy se ve. La distinción celebra no solo un programa, sino una forma de estar en el mundo: con amor, con respeto, con alegría. Y eso, dicen, es lo que queda: la sonrisa que dejaste en cada persona que te miró”, cerró Pelusa.