Patricia Bruzzese profesora del grupo Costumbres Argentinas, que funciona en el Centro de Jubilados y Pensionados de nuestra ciudad acompañó a 12 miembros que viajaron hacia la localidad entrerriana de Villaguay para participar de un hermoso encuentro con otros grupos del país y del exterior.
Arroyo Al Día contactó a la profesora, quien contó esta nueva y fructífera experiencia: “Estoy muy feliz de haber participado. Fuimos a un encuentro de adultos mayores —nacional e internacional—, con un escenario grandioso y una puesta en escena hermosa. Pero sobre todo, lo más importante fue compartir y convivir. Eso es lo que más valoro” comentó.
Bruzzese alentó a los mayores a participar de este grupo: “El taller funciona los jueves a las 13 horas en el Centro de Jubilados, y hace muchísimos años. Los grupos cambiaron, pero hay gente que se sostiene desde siempre. Antes de la pandemia ya habíamos ido a Villaguay y dijimos: "queremos volver". Así que nos pusimos a trabajar: no solo en la parte artística, sino también en la económica, porque hay que organizarlo todo. Pero más allá de eso, lo fundamental es estar con los pares, compartir lo nuestro, escucharnos y mirarnos. En la danza folclórica tenés que mirar al otro, a los ojos, para bailar. Ahí te encontrás con la otra persona, más allá de los pasos. Se crea un vínculo, un sentimiento, un lenguaje que no es solo artístico, sino emocional. Muchos creen que el folclore es solo danza, y no es así. El folclore abarca todo: la literatura, la vestimenta, la música, las artesanías, las costumbres, la forma de ser. Antropológicamente, cada cultura tiene sus saberes y conocimientos, y eso se transmite de generación en generación. Eso es lo que venimos a compartir desde las danzas folclóricas”.
Patricia dejó en claro que cualquiera puede participar del taller: “Les digo que es mentira, totalmente mentira que no se puede aprender de grande. Todo es posible con esfuerzo y amor. Te cuento: yo empecé a bailar a los 39 años, y para mí en ese momento parecía grande. Fui a aprender zamba y todos ya sabían, menos yo. Pero se puede. No hay edad para empezar, para disfrutar, para compartir. Ese es el mensaje: nunca es tarde. Aparte yo siempre les digo que a mí no me gusta bailar con ellos en escena, porque prefiero disfrutar de todo lo que han logrado. Es hermoso ver el compromiso, el trabajo, el vestuario, la dedicación y hasta la familia que acompaña. Todo eso se resume en 12 minutos sobre un escenario, o en una presentación en una escuela, acá en Arroyo Seco o en localidades vecinas. Sé todo el esfuerzo, el trabajo y la dedicación que hay detrás de cada persona, y por eso lo disfruto mucho más cuando no estoy en escena. Lo que se ve arriba es solo la punta del iceberg, pero todo lo que se construye abajo —el compañerismo, la constancia, el cariño— es lo que de verdad queda”.
Mirando hacia el futuro, aparecieron nuevas propuestas por lo que la docente comentó: “Estábamos en el encuentro, estaba la gente de Bell Ville —ya habíamos ido años anteriores— y se me acerca Horacio, me saluda, me abraza y me dice: "Los esperamos allá". Nos dio la invitación antes de que terminara el festival. Así que ya tenemos destino: Bell Ville. Y algunos dicen "yo quiero volver acá", otros "yo quiero ir allá" ¡seguro vamos a ir a los dos lados! Con trabajo y compromiso todo se logra. Al principio muchos decían "no vamos a llegar", pero yo les decía: "Ya sé de qué hablo, tengo experiencia, siempre se llega, de una forma u otra". Y llegamos. Volvimos felices… ¡y a seguir trabajando!”
“Hubo un reconocimiento para el grupo. Antes la economía daba para dar un souvenir a cada participante; hoy no es posible. Pero lo que nos llevamos es único: la experiencia, lo que aprendimos mirando a los demás. Les decía: "Miren los detalles, cómo ponen la mano, la pollera, el zapateo… eso es lo que te llevás". Porque uno mira y piensa: "¿Cómo hago para llegar ahí?" Y la respuesta es siempre la misma: trabajar, buscar, mejorar. Y también decía: "Miren en qué estoy bien, dónde me siento segura". Porque en el camino lo más importante es aprender constantemente, no solo el resultado final”, concluyó Patricia.