Desde el Concejo Municipal y desde el bloque justicialista que integran el Dr. José Luis Murina, Damián Salinas y Julián Polinesi, se insistió con una minuta de comunicación pidiendo informes al Ejecutivo para ver cómo se está trabajando en la prevención de alguna situación complicada que pueda traer el fenómeno El Niño, que se viene anunciando desde hace unos meses.
El concejal Damián Salinas mantuvo un diálogo con Arroyo Al Día en donde contó lo que se pidió en esta nueva sesión ordinaria del Concejo Municipal: “En la última sesión del martes pasado presentamos un proyecto fundamentalmente en línea con lo que venimos planteando ya en varias sesiones: la canalización y limpieza de distintos sectores de la ciudad. Cuando fue la última lluvia copiosa —cayeron unos 90 a 100 mm en poco tiempo— empezamos a ver cómo se comportan los diferentes canales. En ese sentido, la canalización del barrio Virgen de Luján, tanto por el lado de Independencia como por el de San Martín, tuvo sus fallas y se acumuló agua. Gracias a Dios estamos teniendo un poco de respiro, pero necesitamos tener los canales listos y estar preparados para la crecida del Arroyo Seco, que también tiene que ver con la del río Paraná y con las lluvias por el fenómeno El Niño. No es la primera vez que pasa en ese barrio. Hay familias que armaron sus viviendas con materiales muy precarios, y no dimensionan el riesgo que representa una lluvia copiosa en ese lugar. Hemos trabajado más de una vez ahí, inclusive en momentos de inundación, ayudando a sacar a las familias que no tienen dónde vivir”.
“Se generó un espacio donde la gente terminó instalándose sin saber qué puede pasar cuando vienen lluvias desde los campos que todas desembocan en el Arroyo Seco, que está a apenas 30 o 40 metros. Del lado de la vía, empezaron a hacer cimientos en un terreno que es calle pública. Recién cuando se enteraron de que no se podía construir ahí, pararon. Me parece que hay que tomar conciencia y hacer un relevamiento real de quiénes están ahí”, agregó.
“Sé que Acción Social hizo un censo, pero no sé si fue completo: muchas veces la gente no da sus datos reales porque no es de acá. Eso es lo que más preocupa. Hay muchísimas familias de Arroyo Seco, nativas del lugar, que no tienen dónde construir. Muchos hacen una casita en el fondo del terreno de los padres, porque no tienen posibilidad de comprar un lote. No hay una política que le dé a la persona que trabaja la chance de pagar un terreno, de tener su propio lugar. Y cuando llegan los problemas, se busca responsabilizar al municipio, pero también hay que mirar de dónde vienen esas familias, qué pasa en sus lugares de origen. Acá hay gente que quiere construir, que tiene la voluntad, y se encuentra con paredones”, dijo el edil.
“Ahí está el ejemplo más claro: una vecina nos contó que su hija quedó embarazada, no podía seguir pagando el alquiler y volvió a la casa de la madre. Tenían un pedacito de terreno al frente y empezaron a juntar dinero: ladrillos, cal, arena, hicieron los cimientos con mucho esfuerzo. Y vino el municipio y le dijeron que tenía que pagar unos 5 millones de pesos —entre plano de arquitecto y permisos— para poder construir una sola pieza. Si no, no podía. Eso es imposible para la gente trabajadora. Falta una planificación clara del municipio sobre el tema habitacional. No se puede decir que sí ni que no sin un relevamiento serio, sin saber cuántos lotes hay disponibles, cuánta gente necesita, cuántos vienen de afuera y cuántos son de acá. Y tampoco se puede poner trabas imposibles a la gente que quiere construir con lo poco que tiene. Si no hay terrenos accesibles y los permisos cuestan fortunas, la gente va a seguir armando viviendas donde puede, sin planificación, y en zonas de riesgo”, concluyó Salinas.