Arroyo Al Día mantuvo una charla con él para conocer los pormenores de estas nuevas elecciones y la situación económica actual.
En las elecciones del viernes 28 de agosto de 2026, que renovaron la Comisión Directiva del gremio de trabajadores municipales, se registró una gran participación de compañeras municipales, un hecho destacado por la dirigencia. Se tomó la decisión de integrar a mujeres de distintas áreas en la lista, superando el cupo legal establecido: "Más allá del 36% que legalmente le corresponde, hemos elevado ese porcentaje al 40% de mujeres en la lista, representando a distintos sectores de la municipalidad”.
La nueva Comisión Directiva quedó conformada con el siguiente equipo:
- Lucas Crisafulli— continúa con su trabajo en el corralón municipal, cercano a los trabajadores y referente de las actividades solidarias. Se encarga de la organización de la pollada solidaria que se realizará este viernes desde el sindicato, destinada a acompañar a compañeros con problemas de salud y económicos.
- Stéfano — Secretaría de Primera Organización, representa al Palacio Municipal.
- Espíndola — Secretaría de Finanzas.
- Piedrabuena— Secretaría de Actas”.
Destacó especialmente la presencia de mujeres de todas las áreas:
- Marianela Bertolacci — Área de Salud
- Clara Alivas — Guardia Urbana
- Jorgelina Pérez
- Paula Spina — Tránsito
- Karina Nieri
- Verónica Verón — Guardia Urbana
“Y muchas otras compañeras que forman parte de la lista y representan cada sector de la municipalidad. No me quiero olvidar de ninguna, porque después te llaman por teléfono", expresó con humor el dirigente, reconociendo el aporte de cada una.
"Lo primordial es la democracia sindical: que cada cuatro años los trabajadores y las trabajadoras municipales puedan emitir su voto y elegir a quiénes quieren que los representen. Cuando hay gremios paralelos, eso divide y debilita. Por eso es tan importante que se lleven a cabo las elecciones, que los trabajadores elijan y que haya unidad", expuso.
A pesar de presentarse una lista única, la concurrencia a las urnas fue masiva: "La gente se volcó a las urnas en gran magnitud. Eso nos reconforta y nos da fuerza para seguir peleando, luchando por los derechos de los trabajadores. Y fundamentalmente, manteniendo una puerta abierta para la familia municipal que no la está pasando bien”, añadió Sergio.
LA REALIDAD DEL TRABAJADOR MUNICIPAL HOY
"La mayoría de los trabajadores no llegan al día 15 del mes con el sueldo. No es para pagar la tarjeta. Es para comer. Esperan cobrar las horas extras no para un lujo, sino para tapar agujeros y comprarle la comida a la familia todos los días. Quienes están en la calle —recolectores de residuos, Guardia Urbana, personal de servicio— son los que más lo sufren. La tarjeta de crédito se convierte en una trampa: intereses sin techo, deudas que crecen, mientras el sueldo se pulveriza. El gobierno nacional eliminó los topes a las tasas de interés. Un plazo fijo te da un 1,25%, pero un crédito de un millón de pesos hay que devolver tres millones. Esto no pasaba antes. Liberaron todo y el perjudicado siempre es el trabajador. Ante la crisis, el gremio mantiene herramientas propias que no existen en el sistema bancario:
- Sistema de vales sin intereses: el trabajador accede a dinero y el descuento se hace en cuotas, sin recargos. Cuando hay embargos o descuentos obligatorios que dejan al compañero sin nada, el sindicato banca la diferencia sin cobrar intereses.
- Fondo de Ayuda Mutua: creado originalmente para emergencias de salud, hoy se utiliza para todo lo que la obra social y el sueldo no cubren: alquileres atrasados, deudas de tarjetas, gastos médicos, alimentos. Antes se pedía para vacaciones; hoy se pide para llegar a fin de mes.
La gente viene a sacar $500.000 no para irse de vacaciones, sino para pagar lo que debe. Porque el sueldo no llega. Pero tienen una puerta donde golpear: la del sindicato”.
UN MODELO QUE AFECTA A TODO EL PAÍS
"Esta película ya la vimos. Gobiernos de ultraderecha que gobiernan para los que más tienen. Se ven empresas cerrando, comercios del centro de Rosario con las persianas bajas, locales vacíos por todo el país. Abrieron la importación sin control y armaron un caos. Los que producían acá no pueden competir, cierran y despiden. No es solo problema local. Es el modelo económico. La inundación y la sequía que sufrió el gobierno anterior fueron golpes durísimos, pero no existía esto: que el trabajador no llegue al día 15 para comer. Esto es decisión política, no naturaleza."
EL CAMBIO QUE VIENE
"Tendremos que esperar hasta la próxima elección, y con el voto popular intentar cambiar esta historia. Que venga un gobierno que realmente trabaje para mejorar la calidad de vida de la gente, de los trabajadores, de todos. Mientras tanto, seguimos estando nosotros. El sindicato. La puerta que no se cierra. Porque cuando todo lo demás falla, acá estamos. Unidad, lucha y solidaridad. Ese es nuestro compromiso con la familia municipal", concluyó el sindicalista.