Desde el Centro de Jubilados y Pensionados de la ciudad se entabló un reclamo ante las entidades bancarias que obligan a los beneficiarios de ANSES que hagan los trámites, para que puedan seguir cobrando por ventanilla como ocurría anteriormente.
Arroyo Al Día habló con Ricardo Mansilla, el presidente del centro sobre el tema. Aclaró las medidas que tomaron desde a institución.
“Los miércoles y viernes, días de atención odontológica, podológica y múltiples servicios para adultos mayores, recibí innumerables reclamos: quieren seguir cobrando por ventanilla, como lo hicieron toda la vida. Presenté una nota formal al gerente del Banco Nación, Sr. Filipini, planteando la necesidad de mantener este derecho. El gerente llamó al tesorero, reconoció el pedido y expresó que elevaría la inquietud a sus superiores, ya que no depende de la sucursal, sino de resoluciones de niveles centrales. Pero lo que sí quedó claro: la dignidad de quienes cobran debe ser respetada. Es indignante. Hay personas que trabajaron 20, 25 años fabricando clavos, con el ruido constante de la fábrica, día tras día, martillando, construyendo el país”, dijo Ricardo.
“Llega el momento de su jubilación y tienen que ir a pedir permiso para recibir su dinero. ¡Pedir permiso! ¿De qué manera corresponde eso? Es vergonzoso. ¿Por qué se eliminan las ventanillas de atención al público? ¿Por qué no ponen una persona, un cajero que atienda a quienes no pueden o no quieren usar cajeros automáticos? ¿Tanto cuesta? ¿Los bancos no tienen rentabilidad suficiente para sostener un puesto de atención a los jubilados? No puede ser que deban pedir permiso al gerente, al tesorero, a un asesor, para acceder a lo que les pertenece. Su dinero, su trabajo, su vida. No es una dádiva. Es lo que se ganaron con esfuerzo”, añadió Mansilla.
El personal de atención de la sucursal tiene una predisposición excelente, siempre dispuestos a ayudar, a acompañar. Pero su buena voluntad no basta: no tienen la facultad de autorizar el cobro por ventanilla. El sistema los limita, los obliga a derivar a los cajeros automáticos, y ahí está el problema. Una vez que los acompañan, no pueden completar la operación. Se quedan a mitad de camino. La persona tiene que volver, insistir, buscar otra opción. El derecho es claro: el cobro por ventanilla no es un favor, es un derecho. Y el Banco Nación, como ente público, tiene la obligación de garantizarlo. No puede ser que un jubilado deba firmar autorizaciones, pedir excepciones o mendigar atención para retirar su propia jubilación, que es magra en muchos de los casos. No es un favor que les debemos. Es el fruto de toda una vida de trabajo. No se pide. Se entrega. Con dignidad”, reconoció el ex concejal.
“Pedimos tres cosas sencillas:
1. Que vuelva la atención por ventanilla para quien lo pida, sin excepciones.
2. Al menos una ventanilla exclusiva para jubilados y pensionados los días de pago.
3. Que no se les ponga límites de retiro. Es su plata, se la tienen que llevar toda.
No es mucho pedir. Es lo mínimo que se merecen después de trabajar toda la vida. Respetemos a nuestros jubilados. No les pongamos trabas, no les pidamos explicaciones, no los obliguemos a aprender cosas nuevas a una edad en la que ya hicieron su esfuerzo. Démosles su dinero, con dignidad, sin pedir permiso. Se lo ganaron. Es de ellos. Y el Estado tiene la obligación de garantizarlo”, concluyó el presidente de la institución.