Daniel, criador de animales y vecino de la zona, denuncia más de dos años de robos sistemáticos sin respuestas de policía, municipalidad ni justicia. El damnificado advierte que podría pasar de víctima a victimario si no recibe ayuda urgente.
Con las piernas temblando, la voz quebrada y días sin dormir, Daniel se para en el medio de su campo y cuenta lo que nadie debería vivir: 25 robos en su propiedad, el último de ellos la noche anterior, cuando rompieron dos corrales y se llevaron más de 16 conejos entre adultos y crías.
"Eran las dos y media de la tarde, menos cuarto. Saqué unos cachivaches, fui a buscar la escoba y cuando volví, el tipo estaba adentro. ¿Tengo que estar las 24 horas cuidándolo? No da más. No tengo solución alguna", relató con desesperación.
El hombre no se quedó con los brazos cruzados. Llamó al 911, hizo las denuncias correspondientes, instaló cámaras con su propio dinero, fue al Concejo Municipal y hasta viajó a la Fiscalía cuando lo citaron. Nadie le dio respuesta.
"Fui a Fiscalía y no me atendieron porque el fiscal estaba en otro lado. Llamé cinco veces al funcionario que venía a ver las cámaras y nunca vino. Al intendente lo llamé y me manda al buzón. Me quieren hacer pasar por loco o mentiroso, pero no es así. Acá no hay nada", dijo el vecino.
Las cámaras captaron a los autores. La denuncia estaba hecha. Sin embargo, el detenido fue liberado rápidamente y pasó al lado suyo burlando la ley: "Lo tenían detenido y lo soltaron al rato. Pasó al lado mío cagándose de risa”, siguió.
El vecino denuncia una red de impunidad que va más allá de los ladrones: "No se sabe quién compra las cosas robadas. Los animales no se esconden: o los comen o los venden. Y en este pueblo nadie dice nada. No los agarran porque son votos, eso es lo que pasa”.
Daniel advierte que los mismos autores vuelven una y otra vez: "Anoche a las 20:30 ya andaban los conejos sueltos. Me roban antes de que yo cierre todo. Y nadie hace nada."
La situación física y emocional del afectado es crítica: "Me tiemblan las piernas, ya casi no puedo caminar. Esto me está matando. Cuando se termine lo de afuera, se me meten adentro de la casa. ¿Qué hago?" y luego lanzó una advertencia que no puede ignorarse: "Si yo me salgo de foco, que me juzgue la sociedad de Arroyo Seco. Soy la persona que soy, pero voy a pasar de ser víctima a ser delincuente. Estoy agotando todos los recursos y no me dan solución. Sé cómo poner las cosas para que caigan, pero no quiero ser responsable. Que después no me vengan con el martes 13. Hay que esperar lo inesperado”.
Ante la gravedad del caso, el Concejo Municipal anunció que sacará una nota solicitando audiencia para tratar la situación y exigir explicaciones. Daniel espera que esta vez no sea otra promesa vacía: "Que dejen de mentir, no se puede poner la cara así. Necesito una solución, ya”.
Este caso requiere intervención urgente y real: patrullaje permanente en el lugar, seguimiento judicial efectivo de las denuncias, instalación de cámaras municipales y contención psicológica para quien lleva años viviendo con miedo. La impunidad no puede seguir alimentando la violencia.
"No me dan solución. Sé en qué termina esto y yo asumo lo que soy”, afirmó al concluir la entrevista.