Vecinos de la ruta 21 mantuvieron una reunión el miércoles pasado con autoridades provinciales de Vialidad para poner en claro algunos cuestionamientos que tenían y que necesitaban ser oídos.
Flavio Cipettini, uno de los asistentes a esta reunión, que el municipio hizo posible dio detalles de la misma: “Ayer (por el miércoles 29) mantuvimos una reunión clave en la sede de Vialidad Provincial en Santa Fe, acompañados por el intendente Daniel Tonelli, Celina Martini, Gustavo Delorenzi, concejales y Marcelo Storani. Fuimos recibidos por el secretario de obras públicas Benjamín Giannetti y el ingeniero Federico Ávalos, responsable del proyecto. Fue un encuentro muy positivo, donde presentamos nuestras necesidades por toda la traza que corresponde a Arroyo Seco desde Dreyfus hasta Playa Mansa, no solo la zona urbana. Ya están en curso lo gestionado por el municipio:
- Semáforo y apertura de calle Kennedy e Hipólito Yrigoyen
- Semáforo en calle Juárez Celman
- Semáforo en calle Jonás Salk
Nosotros solicitamos:
- Apertura de calle Aníbal Maffei (acceso al Rowing)
- Retiro total del cordón nuevo que impide circulación
- Iluminación entre Dreyfus y primera entrada de ADM
- Mejora en el ingreso al cementerio y Tierra de Sueños: obra concesionada, empieza en 30/40 días”, dijo el vecino.
“Vialidad presentó una propuesta de dársenas que rechazamos de plano: implicaba ocupar veredas y dejar solo 1 metro de paso para peatones, incluso cerca de la Plaza de Lisandro de la Torre a Humberto Primo —totalmente ilógico e inseguro. Pedimos con suma urgencia que se habilite el estacionamiento sobre la mano derecha, como funcionaba antes: la antigua banquina fue pavimentada, por lo que corresponde mantener esa posibilidad. Si bien indicaron que esto “no se ajusta a la norma actual”, insistimos en que es la solución razonable y segura para vecinos y comercios. Quedó el compromiso de analizar todos los puntos y seguir trabajando juntos por una ruta que nos sirva a todos”, aclaró.
“En la reunión con Vialidad se planteó con claridad este punto clave: al consultar sobre la situación de localidades vecinas como Pueblo Esther, la respuesta fue que allí se estaciona “ilegalmente”. Pero nuestra postura es firme y lógica: toda ruta que atraviesa una ciudad tiene su banquina, y es ahí donde habitualmente se estaciona. Si lo que pasa en todo el territorio nacional fuera “ilegal”, estaríamos hablando de una norma que no se ajusta a la vida real”, dijo Cipettini.
“Lo que antes era banquina acá se pavimentó, pero la necesidad y el derecho a un lugar seguro para detenerse siguen existiendo. Los vecinos necesitan estacionar frente a sus casas y comercios de forma urgente. No hacerlo afecta tanto la tranquilidad de las familias como la actividad de quienes trabajan en la zona. Se supo que incluso el ministro indicó a los responsables de Vialidad que se ocupen de este tema con carácter de urgencia, reconociendo la necesidad real de nuestra comunidad. Ahora estamos a la espera de una solución que sea razonable, segura y que no deje de lado lo que siempre funcionó bien para todos”, explicó.
Pablo Seghezzo, responsable máximo de Vialidad Provincial, no asistió aunque Cipettini no lo consideró necesario: “Aunque no estuvo la máxima autoridad esperada, la atención por parte de Benjamín Giannetti fue muy buena: escuchó todos los puntos, es conocedor del tema y se mostró atento. Eso sí, aclaró que no depende solo de él: deben intervenir áreas de seguridad vial y otras instancias. Lo que sí quedó claro es que esto no es un problema de dinero, es una cuestión de decisión. Con cartelería adecuada se puede regular el estacionamiento en la antigua banquina pavimentada, sin que sea algo ilegal”.
“Se aclaró un punto fundamental: cuando Nación presentó el proyecto a los municipios, cada uno pidió las adaptaciones que creyó convenientes —como hizo Pueblo Esther, que solicitó no tener cantero central y otros cambios. La traza y el cantero central que hoy tiene Arroyo Seco fueron pedidos y aprobados en la gestión anterior, cuando Nizar Esper era intendente, Daniel Tonelli concejal y José Murina secretario de Obras Públicas. Incluso hubo una iniciativa impulsada por Carlos Sánchez —ya sea como concejal o intendente interino— que se convirtió en ordenanza aprobada por todo el cuerpo para avanzar con esa configuración. Si no se aprobó al menos no se objetó”, dijo.
“Más allá de lo que se decidió hace años, hoy la situación es otra: siempre se estacionó ahí para acceder a casas y comercios, y esa costumbre y necesidad no desaparecieron. Por eso se pidió con urgencia que se revise la norma, entendiendo que no se puede dejar a vecinos y comercios sin una solución práctica, segura y acorde a cómo se vive realmente en la zona”, recalcó.
“La obra está hecha, visualmente quedó muy bien, pero no cumple con lo que realmente necesitamos quienes vivimos y trabajamos acá. No se trata de romper lo que ya está construido, sino de adaptarlo con modificaciones prácticas para que sea útil. Para Vialidad es un elemento de seguridad que evita cruces indebidos, para nosotros la línea doble amarilla cumple la misma función. Si se cruza indebidamente o se hacen giros prohibidos —como los camiones que dan vuelta en U sobre el cantero— la solución es control y multas, no obligar a todos a soportar una traba que no resuelve el problema. Dijimos con total claridad: “Dejen el cantero si quieren, pero háganos todas las aperturas posibles”. Porque tal como está ahora, calles como Gaboto o Colón —que no tendrán semáforos— quedan imposibilitadas de cruzar, cortando la conexión entre barrios y perjudicando a comercios y familias. Ya que la estructura está levantada, el objetivo es buscar el equilibrio: respetar lo construido pero darle la funcionalidad que la gente necesita desde siempre”, expresó el vecino.
“El problema es económico porque no para nadie en la ruta y e que mudar y para los vecinos también es un problema porque no pueden estacionar en sus casas ni entrar a ellas. Como lo dije en Santa Fe y lo vengo diciendo desde hace tiempo: es un tema de decisión, no de plata”, concluyó