Un incendio de proporciones se produjo este miércoles cerca de las 20 en el predio de la playa de camiones comunal, en Rivadavia al 500 de Fighiera. Bomberos voluntarios de la ciudad actuaron para que no pase a mayores, después de una lucha de dos horas.
El tesorero de la comisión comunal de la vecina localidad, Alejandro Cresta, comentó lo sucedido en comunicación con Arroyo Al Día: “El hecho ocurrió el miércoles por la noche nos avisaron desde Tránsito. Agradecemos y destacamos el trabajo excelente, rápido y profesional de los Bomberos, como siempre lo hacen en nuestra localidad. Es zona de trabajo, cuando llueve no se puede ingresar al lugar de disposición final (sobre el camino hacia la arenera), así que se depositan provisoriamente residuos de poda, escamonda y materiales para compostaje en ese sector trasero. También guardamos ahí tierra, arena y piedra que usamos para obras. El sereno del lugar acompañó a un camión y, apenas se alejó unos minutos, escuchó un ruido parecido a una explosión y apareció la llamarada fuerte. Con el viento muy intenso de ayer y la vegetación se propagó rápido”.
“Aún no se sabe si fue intencional o casual; preferimos pensar que no hubo mala intención. Los bomberos actuaron rápido y confirmaron que, por los montones de tierra y desniveles, el fuego nunca puso en riesgo las viviendas cercanas”, dijo Cresta.
Consultado acerca que se observó muebles, autos y otros desechos añadió: “Es cierto que se detectaron elementos que no corresponden solo a poda, incluso muebles y autos abandonados. Muchas veces se usa ese espacio como depósito informal por falta de otro lugar adecuado, o por trámites pendientes (casos de vehículos siniestrados, retenidos o en proceso con aseguradoras). Reconocemos que es un punto de riesgo y estamos revisando la forma de ordenar mejor el sector y evitar que se transforme en basural no autorizado. En realidad es un sector de acopio provisorio de materiales de trabajo: poda, escamonda, cubiertas que guardamos para reciclar, como hacemos en la costa del Arroyo Pavón, transformándolas en canteros decorados, tierra, escombros. El problema es que la gente tomó el lugar como referencia y tira ahí residuos que no corresponden: basura domiciliaria, muebles, desechos de comercios o chacras. Es difícil controlarlo todo el tiempo, pero sabemos que no debe estar ahí y la orden es clara: todo debe ir al lugar definitivo sobre el camino a la arenera. Los residuos habitualmente se llevan hace un 1 año y medio / 2 años a San Nicolás, por ser más económico y ágil para la descarga”.
“Antes llevábamos al GIRSU en Villa Gobernador Gálvez. Ramas, escombros, madera y materiales similares: se llevan al sitio de disposición propia. Además, muchos de estos materiales se reutilizan para relleno y obras, por ejemplo en la zona de la bajada del río (ex cerámica), donde vamos ganando terreno al curso de agua”, manifestó.
“Después del incendio se aprovechará para limpiar, ordenar y sacar todo lo que está de más o mal ubicado, dejando el sector bien organizado y reduciendo riesgos”, concluyó Cresta.