La actividad comenzó días antes, con una charla dirigida a futuras docentes en San Miguel, espacio en el que se reflexionó sobre el sentido de la soberanía y la importancia de trabajar por la recuperación pacífica de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur. “Malvinas no es solo un recuerdo, es una causa que requiere compromiso y planificación a largo plazo”, señalaron los integrantes del centro, destacando también la labor educativa iniciada por el padre Miguel Florio, cuya huella permanece en la formación de docentes de toda la región.
El recorrido alcanzó localidades y parajes alejados: Coronel Bogado, Albarellos, Uranga, La Vanguardia, Acebal, Carmen del Sauce, Cuatro Esquinas, Fighiera y otras, además de las escuelas de Arroyo Seco reunidas en el acto central. Se priorizó a los establecimientos más pequeños y aislados, aquellos con mayores dificultades, donde muchas veces llega poca atención externa.
REALIDADES MUY DISTINTAS
Durante las visitas, los veteranos constataron realidades muy diversas: desde escuelas impecables y bien equipadas con fuerte apoyo comunitario, hasta escuelas rurales con apenas una decena de alumnos, carentes de calefacción, pintura o elementos básicos. En muchas de ellas, la docente cumple todas las funciones: enseña, prepara alimentos, limpia y gestiona todo, a pesar de salarios muy bajos. “Con muy poco hacen mucho por el país; son verdaderos patriotas”, remarcaron.
Se advirtió también que los fondos asignados suelen tener destinos rígidos que no se adaptan a las urgencias reales —alimentación, reparaciones mínimas— lo que dificulta su uso adecuado y su posterior rendición de cuentas.
UN VALOR QUE TRASCIENDE
Para muchas comunidades alejadas, la presencia de los excombatientes fue el acontecimiento más significativo del año escolar. “A veces es lo único que llega”, comentaron desde el centro. Destacaron también el caso de un alumno de origen chino, criado en la zona, que realizó su promesa como ejemplo de integración en la escuela pública, fiel al espíritu de nuestra Constitución.
Acompañó la recorrida el doctor Oscar Romanini, referente del centro y pediatra, quien aportó su mirada profesional sobre las condiciones de los niños y niñas.
UN LLAMADO A TODOS
Desde la institución destacaron que estas experiencias recuerdan lo que significaba el servicio militar: acercar realidades distintas, garantizar salud y educación, mostrar “la otra Argentina”. Y lanzaron una invitación: no esperar solo la ayuda del Estado, sino colaborar desde la comunidad con pequeños gestos —útiles, libros, pintura, una bandera— que transforman mucho en esos espacios. También pidieron que las autoridades educativas recorran el territorio junto a quienes conocen la realidad, para diseñar soluciones verdaderas.
“Entrar, saludar, dejar algo sencillo, es suficiente y muy valorado. No hace falta más que voluntad”, concluyeron.