“La entrada y la salida son peligrosas, no queremos autovía, es un pueblo, estábamos entusiasmados con que íbamos a poder poner negocios y nos dividieron, ya se cruzó un camión de mano y no hizo un desastre de milagro. Señor gobernador escuche al pueblo de Arroyo Seco, pasan a más de 120, los semáforos se cortan a las 22”, comenzaron a declarar.
“La reunión en la intendencia no hizo nada, todo le tienen que pedir a la provincia, no tenemos respuestas. Se tiene que dar cuenta en que está el rio Paraná y que venía mucha gente a visitarlo, ahora se pierden y se van a otro lado. Les pedimos que vengan, necesitamos cortar la ruta para que nos escuchen, ya hubo accidentes y no hubo víctimas de milagro”, agregaron.
Según sus propios testimonios, fueron muchos los vecinos propietarios de comercios que se manifestaron ya que se vieron muy afectados por la obra, al no poder vender como antes, otros comercios que se trasladaron a otra locación o cerraron definitivamente.
“Es una medida que se llegó en última instancia, no queríamos molestar pero viene después de muchos meses de reclamos y no escucharnos. Hay poca empatía, no piensan en lo que estamos viviendo. La obra está buena pero está perjudicada la seguridad, el estacionamiento, los vehículos pasan mucho más fuerte que antes. Tengo mi negocio acá, fui vecino de toda la vida pero no se compara como ahora. El accidente fue terrible y pudo ser peor. Es fundamental que haya radares, los comercios no venden nada, no se puede estacionar, lo primordial es la seguridad”, manifestaron los presentes.
“Querés salir de tu garaje y no podés hacerlo, te queda medio auto arriba de la ruta, pero no tenemos respuestas positivas a nuestros pedidos. En 4 días hubo 5 accidentes, hasta engancharon un auto estacionado en la vereda”, dijo uno de ellos.
“Tengo un comercio y me parece que el poder debe hacerse cargo. Los vecinos tienen que poder estacionar, que dejen de pasar tantos camiones y que pasen al tercio de la velocidad, no sé quién fue el delirante que pensó en que podía hacer una pista de carreras”, agregó un comerciante.
“Es una pavada lo que hicieron, dividieron una ciudad al medio, empeoraron el tránsito, pararon los negocios, tengo que hacer un montón de cuadras para poder ir del lado del río hacia el centro. De noche es una locura. La gente que viene caminando y tiene que caminar por la ruta porque no hay vereda. Hace tantos años que estacionan sus vehículos y ahora no pueden”, se quejaron.
“Hasta los que no tenemos comercios venimos a apoyar a nuestros vecinos, quedamos aislados, no se puede pasar caminando pero las veredas, los autos estacionados quedan sobre la ruta. Desde casa en 6 cuadras estaba hacia el centro, ahora tengo que hacer 15 y con las demoras que tenemos en los semáforos”, añadieron.
“Los negocios no trabajan porque no pueden parar para comprar, o pasa la G.U.M. y los hace seguir o los que vienen por la ruta tocan bocina y no pueden frenar. Más del 50% se perdió por la situación económica y otro porcentaje por la obra. No podés ni siquiera parara y estacionar tu auto en la cochera o garaje, no podés bajarte a abrir”, expresaron ofuscados.
“Se complica mucho porque el cordón quitó mucho espacio, hay que fijarse mucho para que no haya accidentes, debían escucharnos a nosotros”, dijeron sobre el espacio.
“Tengo el taller y tener mucho cuidado para entrar y sacar, los camiones pasan al ras del cordón y a alta velocidad, no se puede estacionar, nos enganchan los autos en cualquier momento y el seguro no nos va a cubrir. En el semáforo dan vuelta en U porque si no tienen que hacer un montón de cuadras. Hasta cruzaron el cantero central para ir al otro lado. El trabajo mermó mucho también”, explicó un vecino sobre este riesgo.
“El mayor problema son los camiones que pasan muy rápido. Me permiten estacionar sobre la vereda pero es incómodo, es un peligro porque se lo pueden llevar puesto”, sostuvo.
La policía estuvo presente procurando que no haya accidentes, que no se produzcan problemas entre los que circulan y los vecinos que cortaban la ruta.
“Estamos esperando resoluciones del intendente, que nos dijo que podía conseguir pero no hay respuestas. En la entrada de mi predio es muy complicado todo, además ya hay barrios alrededor que necesitan soluciones también”, aseguraron.
Los vecinos reunieron a todos los medios y se dirigieron al gobernador Pullaro para que tome nota de su pedido: “En primer lugar nos vamos a dirigir al gobernador que no somos piqueteros, no somos delincuentes, ni quilomberos. Somos vecinos laburantes que estamos padeciendo mucho desde hace tiempo. Tenesmo comercios y le decimos que no queremos autovía desde la entrada a la salida de Arroyo Seco. Esto es una calle y le pagamos al municipio. Tuvimos una reunión con el intendente pero es todo bla bla. No es contra uno solo, sino contra todos: los que estuvieron antes y firmaron y lso que están ahora. Hace poquito un camión se subió sobre la vereda y no produjo una tragedia de milagro. Más de 20 choques ya tuvimos desde que se comenzó. Nos dijeron que la ruta no está terminada y es sencillo: viene y sacan el cantero central y dejen todo como antes. De todos los lugares de Argentina pasan por acá, estábamos contentos porque íbamos a hacer una ciudad turística pero nadie puede venir porque no pueden pasar de una vereda a la otra. Hace de un año que estamos esperando y los comercios cerraron y ni siquiera nos podemos poner a tomar aire fresco o mates en la vereda porque no tienen”.
“Este mensaje está dirigido a quienes tienen que terminar la ruta: necesitamos con carácter de urgencia que nos dejen estacionar en la mano derecha, que saquen el cantero central, que pongan los semáforos que faltan, necesitamos que se terminen las obras de manera urgente, que no se duerman, las promesas vienen desde hace tiempo, los comercios cierran, no pueden estacionar los vehículos, no se puede entrar en los domicilios. En estas condiciones no se puede seguir viviendo”, cerraron los vecinos manifestantes.