Los vecinos del barrio Doña Pepa vienen padeciendo desde hace un largo tiempo el problema de la falta de agua en determinados momentos del día y cuando tienen, la presión es demasiado baja. Los habitantes del lugar se cansaron de reclamar y al no obtener respuestas concretas que reparen la falencia, convocaron a concejales, al intendente, al secretario de Obras y Servicios Públicos, a los medios de comunicación para que se pueda llegar a buen puerto.
Desde el gobierno municipal se espera la resolución de Trenes Argentinos para poder hacer un cruce bajo las vías que puede traer caudal de agua desde el oeste al este y así paliar la situación, pero parece ser que el trámite viene lento, como lo sostuvo Clara, una vecina del barrio: “no estamos bien, las soluciones vienen muy lentas, el agua todavía no lega, hicieron los papeles pero están esperando el permiso para hacer el agujero, pasar los caños y solucionar el problema. Nos dicen que la tramitación está completa pero falta la aprobación, pero vemos que vamos a pasar el invierno y tendremos respuesta cerca del verano y será otro año más de espera del agua y van tres años ya de nuestros reclamos”.
“Pedimos iluminación y en parte fuimos escuchados, les dijimos dónde debían colocarlas. Las lomas de burro están aprobadas pero por distintas circunstancias que se presentan y no las hacen. Nosotros tenemos baja presión y a veces no tenemos. Lo tomamos con calma pero a veces no se soporta porque tenemos criaturas, chicos con discapacidad, personas mayores, tratamos de ayudarnos entre nosotros, no pelearnos, conteniéndonos, pero ya deberíamos haber solucionado este tema”, añadió la vecina.
Se la consultó sobre si tuvieron algún contacto con las autoridades y dijo: “la última reunión que tuvimos fue con el intendente, con Rojas y los concejales y nos dijeron que llevaba tiempo la gestión, que presentaron todo, que en 4 o 5 meses se iba a solucionar pero se va a acercar el verano y vamos a seguir con el mismo problema. Estuvimos un año pidiendo las luces, ahora las lomas de burro que están aprobadas y nos ponen excusas para hacer el trabajo”.
Explicó lo que hace para poder tener agua: “en casa tenemos a mi nietita de 7 meses y para poder tener agua, cuando hay cargamos el calefón eléctrico que tenemos en el quincho del fondo para poder bañarla con agua caliente. Es exclusivo para la bebé. A veces nos ayudamos entre vecinos porque trabajan y no pueden conservar agua y le damos unos baldes si nosotros pudimos juntar”.
Los vecinos hicieron una convocatoria y se juntaron otra vez e invitaron a vecinos de otros barrios porque consideran que no son sólo ellos los que padecen el problema.