Los vecinos del Barrio Doña Pepa convocaron a la producción del semanario para hacer visibles sus reiterados reclamos por diversos motivos. Fueron muy claros los destinatarios de los reclamos: el intendente de la ciudad, su secretario y varias áreas del municipio, más por las promesas incumplidas y las obras que llegan sólo para el centro de la ciudad, olvidándose de los vecinos de la zona este.
Arroyo Al Día fue convocado este miércoles 7 de enero por vecinos del Barrio Doña Pepa, más precisamente a la calle Pellegrini al 200, donde un grupo de vecinos se reunión para hacer visibles sus reclamos por las promesas incumplidas por esta administración.
Uno de esos vecinos, identificado como Hugo, tomó la palabra para dar a conocer sus reclamos: “esto es para el intendente Tonelli y su secretario Storani, porque parece que todas las obras son para el otro lado de las vías, pero para acá nada. Nos prometieron un montón de cosas y nunca cumplieron. Parece que nos están tomando el pelo, gastaron millonadas para el otro lado y acá nada, ni el mejorado, ni siquiera agua tenemos, nos arreglamos pasando una manguera por una ventana para poder bañarnos. Que no se olviden que Arroyo Seco tiene cuatro puntos cardinales, acá somos todos ciudadanos, tenemos los impuestos al día, les damos de comer, les pagamos los sueldos, hasta el que sirve café cobra dos millones de pesos. Si no pagamos nos intiman, acá se tiene que terminar la corrupción, el robo, la delincuencia dentro de la municipalidad, dedíquense a este lado también que somos parte de la ciudad. Hicieron un montón de obras donde gastaron millones y nos están dejando sin espacios verdes, es una joda. En otoño e invierno tenemos agua, en primavera y verano no hay agua, nos dicen que tienen una bomba en el puerto que no anda de vez en cuanto, que compren otra. Acá hay una cosa sola: o tenemos agua todos o no la tiene ninguno. Dejen de tomarle el pelo a la gente”, aseguró ofuscado.
“Tenemos que pedir audiencia para ir a verlo y van dos locos pegan dos gritos y los atiende. Tienen que terminar con eso de que trabaja el 20 % y el otro 80% no trabaja y gana la plata fácil. Me voy a dirigir con todo respeto al gobernador Maximiliano Pullaro: tengo 69 años, vivo hace 30 en este barrio y no tenemos pavimento todavía, pagando impuestos al día. El regador hace tres meses que no pasa, alquilan uno pero no se ve. En Santa Fe dicen que están todas las calles asfaltadas, vengan a supervisar si es así. Adoquinaron en otros barrios que se construyeron antes y acá nada”, continuó Hugo.
Una de las vecinas se unió al pedido: “hace un año que pedimos por el agua y por las luces y recién el año pasado pusieron las luces de uno de los lados”.
Otro de los vecinos contó un momento que tuvo que pasar en las fiestas: “me tuve que ir a bañar a la casa de mi hija porque como tiene la canilla directa te podés bañar. Fui al baño y hasta que no terminó de cargar el depósito no pude abrir la canilla para bañarme. El año pasado cuando era Delorenzi el secretario vino a decir que iba a conectar un caño por calle San Nicolás e Infante y al final era todo verso, lo pateó para adelante porque dejaba el puesto y le dejó el lugar a Rojas y con él tengo también problemas”.
“El problema viene desde las promesas del año pasado que no cumplieron, teníamos el problema del agua y los compromisos que se tomaron y no cumplieron, es un tema fundamental el agua, no podemos bañarnos. Cuando vengan para las elecciones que vienen van a volver a prometer y no van a cumplir. El agua sale negra de las canillas, es inhumano vivir así, ninguno de ellos viviría como vivimos nosotros. No podemos mandar los chicos al baño, no podés descargar el depósito, no podés lavar la ropa, no se puede vivir así toda la vida. Seguimos un año más reclamando. Tenemos que esperar a la madrugada para podernos bañar”, añadió otro de los presentes.
Seguido de esto, Hugo volvió a tomar la palabra: “hay dos personas un masculino y una femenina que bajan la presión del agua, llamamos y la vuelven a subir entre las 11 y las 12 de la noche. Parece que lo hacen a propósito. Si uno reclama vuelve la presión, si no reclamamos no podemos bañarnos. Del otro lado nunca falta agua. Tenemos que elegir entre lavar, limpiar o bañarnos”.
“Delorenzi ahora es concejal y parece no saber cuál es el barrio Doña Pepa, estuvo por acá pero no viene ahora a solucionarnos el problema que prometieron iban a solucionar. Son muchos los reclamos pero lo esencial es el agua”, agregó otra de las vecinas