Ya se dieron a conocer muertes en diciembre por enfermedades como Hantavirus, Leptospirosis, Fiebre Hemorrágica Argentina.
Son algunas de las enfermedades que transmiten los roedores y que en muchos casos conduce a la muerte de las personas que se contagian. La zona, que es de puertos cerealeros por excelencia es el área donde más anidan y a los que no se puede controlar dada la rapidez con la que se reproducen.
Se han tomado algunas medidas de prevención, que no fueron suficientes ya que no fueron constantes en el tiempo y en la medida que la población de ratas crecía, los gobiernos de turno parecían o hallar medidas para combatirlos en la misma proporción.
Podemos ver hoy, no sólo la gran cantidad de animales sino también el tamaño que han adquirido, que es directamente proporcional a la desatención en su combate.
Varios casos mortales de hantavirus se conocieron durante diciembre que encendieron las alarmas en la provincia, pero no se ven medidas acordes al avance de la enfermedad.
Será menester del gobierno de Maximiliano Pullaro tomar las medidas que correspondan para dar respuestas a una sociedad que necesita soluciones para poder vivir con la tranquilidad necesaria, ya que hay algunas de las enfermedades que no se las puede prevenir con vacunas, salvo la FHE, cuya única dosis se puede administrar desde los 15 años y la población etaria más joven corre un riesgo muy alto de contagio.