María Cristina Ibarra, quien desempeñaba la presidencia de la Comisión Directiva del SAMCo, renunció a su cargo en junio 2025, pero siguió ayudando para que no se generen inconvenientes con las facturaciones y las operaciones que pueda hacer la comisión, al ser la firma autorizada. Hasta el registro de la firma de la nueva presidenta, seguirá ejerciendo su colaboración.
“Mi renuncia fue el 30 de junio pero como eso traía aparejado una serie de problemas donde se caía todo y como no soy de priorizar mi persona sobre la institución, pedí la renovación y dije que no quería estar más. Fue porque hubo ciertas desinteligencias que tiene que ver con mi personalidad, donde no me sentía cómoda. Nunca me subí al cargo, me gusta trabajar en equipo, soy una parte más de una comisión, no sé dar órdenes porque no las recibo”, sostuvo Ibarra.
“Entré en un equipo de tres, con una secretaria y una tesorera, pero después se agrega una persona del Consejo de Administración. La señora María Luisa Lisi, nos dio una mano muy grande, un desprendimiento importante aportando un empleado de ella también. Siempre quise colaborar aunque sabía que era un fierro caliente, autorizada por el Centro de Jubilados a quienes agradezco el haberme autorizado a representarlos y puedo decir que fui parte de una transparentación, porque se ha transparentado la función de la comisión y que me siento feliz por eso. Pero después que salimos de todo ese atolladero, donde no teníamos plata ni para mandar una documentación a Santa fe. Pedí una auditoría, a la cual el interventor no quiso, nosotros tuvimos que hacer el balance 2022 que no estaba, es decir que nada estaba bien, se prestaba el servicio a PAMI y no se le facturaba, de hecho se perdió mucho dinero de ese que no se hizo el trámite para cobrar. Fuimos ordenando y cuando salimos de eso, el ansia de aumentar y crecer cambió el trato hacia mi persona que no puedo permitir”, añadió María Cristina.
Respecto de su salida sostuvo que“consideré que la institución era más importante que mi estado anímico en cuanto al manejo de decisiones que no se consensuaban, una cuestión de no respetar el manejo de una comisión, de la que nunca fue cabeza sino parte, que es i manera de expresarme”.
“No estuve en la asamblea de renovación porque me fui de viaje, aunque siempre firmé toda una serie de formularios para el normal funcionamiento del SAMCo, porque me tomé esa responsabilidad, he sido la cabeza del hospital durante dos años y mi alegría más grande es saber que se llegó al quórum con 27 personas, lo que quiere decir que el fierro ya estaba frío”, dijo la ex presidenta.
“Se informó siempre sobre cada número y fuimos apoyados por el municipio y el Concejo permanentemente. Por eso puedo decir que no abandoné mi lugar y que no participé de la asamblea porque estaba de vacaciones y que seguí ayudando desde mi lugar para que todo siga su curso. Tenía la obligación de aclarar esto para que nadie me cuestione que me fui y dejé todo, todavía doy mi firma por la responsabilidad que asumí con la sociedad, sólo con algunas condiciones, pero que hubo algunas desinteligencias que motivaron mi renuncia”, cerró Ibarra.