Siempre que se menciona la carrera del pugil arroyense, a nivel nacional e internacional, se da a conocer la parte deportiva y quizás poco íntima por parte de su papá y entrenador, Darío. Esta vez, se animó a hablar, su mamá Betina, dándole un punto de vista diferente a lo referido sobre Cuello.
“Yo le decía que estudie y él quería deporte- comenzó la mujer- ya quería boxear, siempre fue responsable y disciplinado con ejercicios y entrenamiento, se ha perdido cumpleaños, fiestas de navidad pero le gusta y lo hace con pasión”, manifestó.
“Cuando pelea termino con el corazón en la boca, a los gritos, emocionada, querés que termine enseguida y decir ya está pero hay que seguir, sufro un montón cuando veo que le pegan me da una impotencia, me da ganas de subirme a mí, más cuando está tan lejos, y ni siquiera te escucha, pero hay que dejar que él profesionalmente se desempeñe como sabe”, aseguró Betina.
“Él siempre cuando viene me pide una comida, más que mía de mi mamá pero trato de complacerlo a veces, sino me pide nada zafo, pero en las reuniones somos toda la familia comiendo, eso es lo principal”, agregó como dato no menor.
“Esta última vez lo vi bien, estaba muy enfocado y tranquilo y me dio tranquilidad a mí, si le tendría que decir algo ahora le digo que estoy siempre dandole el aliento que podamos y toda la fuerza para que le vaya siempre bien, es siempre lo que espero”, cerró la mamá del campeón.