El problema habitacional recrudeció en estos tiempos, más allá de los precios de los alquileres. Los dueños y las inmobiliarias parecen complicar la llegada de los nuevos inquilinos sobremanera y las soluciones están cada día más lejos.
Ana Cáceres, mamá de Zoe, una niña electro dependiente de la ciudad, que muchos conocen, no encuentra la manera de alquilar una vivienda, algo que le urge, ya que en el mes de julio debe dejar la vivienda en la que están habitando: “llamé a todas las inmobiliarias y una es de terror. No me reciben con chicos, sólo personas mayores, las que tienen disponibilidad de dos o tres habitaciones no quieren chicos, pero les explico que no tengo recibo de sueldo a mi nombre porque Zoe desde que nació está con internación domiciliaria y trabajo desde mi casa, no tiene asistente personal en estos 10 años, la tengo que cuidar yo, no puedo tener un recibo. Tengo un contrato con el municipio que asegura el pago del alquiler pero no quieren alquilarme igual”.
“Viví los primeros cinco años en una casa que se fue remodelando, los últimos cinco también en otra donde se le fueron haciendo los arreglos para que ella pueda vivir como corresponde y ahora necesito de una casa donde vivir. Yo sabía desde diciembre que no me iban a renovar, por eso vine haciendo trámites. Hasta una persona, particular, me iba a alquilar y un día antes de firmar el contrato no me alquiló por un problema personal. Tuve que pedir al dueño de la casa donde alquilo un tiempo para poder irme a otro lugar”, aseguró Ana.
Cáceres afirmó tiene el dinero para pagar, las garantías necesarias pero igual no consigue un lugar para alquilar, sería interesante que haya noticias positivas para que pueda darle una buena calidad de vida a su hija electro dependiente pero también a sus dos hermanitos.