Si bien el proyecto todavía no está confirmado, ya comenzaron a evaluar la logística necesaria para llevarlo adelante. Se estima que participarían más de 200 nadadores, acompañados por un equipo de 100 personas encargadas de la seguridad, el apoyo en el agua, la alimentación y la coordinación general. “Son muchos los detalles a resolver: permisos, autorizaciones, descansos, comidas para todos… Pero lo más importante es que hay entusiasmo”, comentó Patricio.
Todos pensábamos que se iba a terminar en el 98 con siete chicos nadando, pero fue solo el comienzo”, recordó. Aunque aún queda mucho por definir, la idea de volver al agua con un nuevo reto está en marcha. Con compromiso, planificación y la pasión que siempre los acompañó, esta travesía podría convertirse en una nueva página de su historia.