“Estaba en el segundo escalón de la tribuna, contando desde arriba, cuando cedió la baranda y fue un efecto dominó hacia el alambrado. Yo pude agarrarme de una de las banderas para no caer, pero vi como la gente se apretaba hacia abajo. Por suerte no fue mucho peor”, comentó.
“Considero que el partido debió haberse suspendido por la situación que habían sufrido los hinchas. Me enojé mucho puertas para adentro, con los míos, porque debían plantarse y no continuar, después resolverá la Liga cómo se continúa, pero había que respetar a los que habían pasado por ese mal momento, daba por descartado que se iba a suspender el partido y no pasó, por eso me fui enojado de la cancha, algo que nunca hice. La bronca pudo más”, afirmó el empresario local.