"Hago una publicación en las redes sociales (Facebook) y me llamaron cinco veces con números privados. A raíz del primer llamado y uno, que siempre tiene la esperanza de que sea una persona buena que te la va a devolver, pero todos los llamados decían lo mismo- dijo la damnificada- al primero le dije que sí y al escuchar lo mismo de todos empecé a dudar. Me decían que querían que les transfiriera porque tenían miedo de que después la policía los persiguiera y es ahí donde me di cuenta que me querían estafar”.
“Lo que quiero significar es que si les pasa algo así, que estén tranquilos, que no den direcciones, no den detalles de sus cuentas y no crean en los llamados y sí se comuniquen con la policía para ver si se puede conseguir encontrarla por las buenas. El otro mensaje que quiero dar es que si compran algo de buena fe y saben que es robado, que traten de devolverlo de voluntad”, concluyó la joven.