Tras las lluvias intensas y el pronóstico nada alentador para los próximos días, los vecinos del barrio sureño de la ciudad se mostraron inquietos ante la falta de trabajos para prevenir que el agua suba y el fantasma de las inundaciones del 2017 sobrevuele el lugar.
Valeria, vecina del Barrio Güemes contó lo que hicieron los empleados y habló sobre la llegada del funcionario provincial: “Después de mucho quejarnos, hicieron lo que tenían que hacer desde 2017 en las vías, vino Escajadillo, se presentó, midió la zona y automáticamente trajeron maquinaria muy grande, con bombas para desagotar, que junto a los bomberos trabajaron excavando todo y el agua corre de una manera que antes no lo hacía. Es más, en un momento volvió a atorarse y volvieron a trabajar para destapar”.
“No era muy difícil lo que se necesitaba, no tenemos que pasar por tener el fantasma de las inundaciones otra vez, nosotros somos la salida del pueblo, por eso tienen que hacer bien las obras para poder evitar lo que vivimos en el pasado. Es la primera vez que vemos que un intendente se moja hasta la madrugada para estar junto a nosotros. Escajadillo nos llamó pro la madrugada para saber cómo estábamos. Hablaron con Pullaro para final de marzo un subsidio para hacer el ensanchamiento del Savoca”, sentenció Valeria.