"Fue una desesperación, todos golpeados no perdonaban nada nosotros corríamos y avisábamos que saquen a las criaturas, eran medias baldozas que volaban por la cabeza", dijo la mujer.
"Tenían un nene en el piso a patadas muy mal, eran como quince, no permitían que nadie se metiera a defender porque tiraban ladrillos, la policía una verguenza, se portaron muy mal, abrió todos los caminos y nosotros cruzábamos normalmente, y cuando nos damos vuelta era impresionante la gente que venía corriendo, no te daba tiempo", expresó la vecina.
