La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) comunicó que concluyó el "proceso de renuncia de los arzobispos, obispos diocesanos y obispos auxiliares" a los fondos previstos en la ley 21.950, por lo cual esas autoridades de la Iglesia católica dejarán de percibir los aportes del Estado nacional. Las renuncias se realizaron el último día hábil de diciembre, "conforme a lo establecido en Asamblea Plenaria y a lo informado a la Secretaría de Culto de la Nación", indicó la CEA en un comunicado.
La CEA, que conduce el obispo Oscar Vicente Ojea, había anunciado en 2018 que se iba a renunciar a los fondos estatales y eso se iba a realizar de manera progresiva. En ese sentido, se consignó que en julio de 2020 "los obispos avanzaron en su idea de generar nuevos mecanismos para financiarse y presentaron el Programa de Financiamiento Eclesial (FE), destinado al desarrollo de la consecución de donantes y fondos para solventar las tareas pastorales en el país".
En este sentido, el cura párroco local, Daniel Pezzetta, se refirió al tema: “en Arroyo Seco hemos recibido alguna vez algún subsidios por algo puntual pero no hemos recibido nada del estado. No es muy transcendente la medida. Todo lo que se hizo, se hizo a pulmón, gracias al esfuerzo de la gente. Los colegios se construyeron gracias a la comunidad y no gracias al Estado” manifestó.
El cura párroco explicó que el estado subsidia a los colegios parroquiales en relación a 6.000 pesos por alumnos mientras que en las escuelas públicas la relación es de 10.000 pesos por alumno: “nosotros estamos subsidiando al estado y no el estado a nosotros. Nosotros hacemos un servicio a la comunidad para educar y la Iglesia sale al cruce de la educación cuando el estado no lo hacía”.
“Esto fue una reparación histórica a todo lo que se expropió a la Iglesia. Pero en el fondo ya hoy no significa nada” concluyó.